martes, 14 de diciembre de 2021

Naturaleza

Científicos confirman que las libélulas están en peligro de extinción


Las míticas libélulas y los caballitos del diablo entran a la lista de animales en peligro de extinción por destrucción de sus hábitats.


Mientras los humedales del mundo sigan desapareciendo, las libélulas enfrentarán una rápida extinción. De acuerdo con la actualización de la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, la disminución de la población de libélulas en todo el mundo augura la pérdida generalizada de la especie. Es decir, las libélulas ya están en peligro de extinción.



Conforme avanza la pérdida y destrucción de pantanos y ríos, la presencia de las libélulas se desvanece. Según indica el reporte de la UICN, la evaluación de las libélulas y caballitos del diablo reveló que el 16% de las especies están en riesgo de extinción.


“Las libélulas son indicadores muy sensibles del estado de los ecosistemas de agua dulce, y esta primera evaluación global finalmente revela la magnitud de su declive.” – Dra. Viola Clausnitzer, Copresidente del Grupo de Especialistas en Libélulas de la CSE de la UICN.




¿Por qué las libélulas están en peligro de extinción?


En general, las especies suelen tener una baja en su población conforme sus hábitats se mezclan con las actividades humanas. En el caso de las libélulas, en Asia más de una cuarta parte de las especies están amenazadas debido a la tala de humedales y bosques tropicales.


Detrás de esta tala masiva se encuentra la producción de alimentos para el ser humano, tal como el aceite de palma. En América Central y del Sur, una de las principales características que amenaza a las libélulas es la tala de bosques para construcción comercial y habitacional.



Sin embargo, aún hay una tercera causa bastante importante en el declive de estos insectos. La contaminación por pesticidas limita la existencia de las libélulas, al igual que con las abejas. Todas estas amenazas provienen de una interacción directa con actividades humanas y eso no es necesariamente culpa de los animales. En todo sentido, la naturaleza de nuestro alrededor es un indicativo del estado de la vida. Si vemos flores morir, al igual que insectos y otras formas de vida, entonces los pronósticos no son nada buenos.



Cómo recuperar a las libélulas y los ecosistemas

No pensemos sólo en recuperar a las libélulas. En general necesitamos impulsar a muchas especies por el simple hecho de que significan vida para nosotros. Los ciclos de los bosques, humedales, océanos, selvas, etc. son hábitats que dependen de todos los animales y sin los cuales no podemos vivir.



La protección e impulso del bienestar de los ecosistemas permitirá crear ciclos equilibrados, llenos de vida y recursos para todos. Por ahora todo lo que hacemos es extraer sin considerar los riesgos y las implicaciones en el ciclo de vida. Restaurar la vida natural es parte de rescatar a todas estas especies en peligro, tal como las libélulas. Si no estamos dispuestos a trabajar por ese equilibrio, entonces debemos considerar formas de supervivencia que no involucren a la naturaleza y eso, hasta ahora, no es posible.



Ecoosfera



Astronomia Web

La Muerte Cuántica

 

NOAM CHOMSKY

  EL ESTADO DE VIGILANCIA EN LOS PAÍSES LIBRES 

"Las actuales políticas están pensadas para proteger la autoridad estatal y los poderes nacionales concentrados en unos pocos grupos." - Noam Chomsky

                                 


 Texto del Filósofo y Lingüísta Noam Chomsky, publicado en el portal Alainet.org y traducido por Jorge Majfud


En los últimos tiempos, hemos aprendido mucho sobre la naturaleza del poder del Estado y las fuerzas que impulsan sus políticas, además de aprender sobre un asunto estrechamente vinculado: el sutil y diferenciado concepto de la transparencia.


La fuente de la instrucción, por supuesto, es el conjunto de documentos referidos al sistema de vigilancia de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por sus siglas en inglés) dados a conocer por el valeroso luchador por la libertad, el señor Edward J. Snowden, resumidos y analizados de gran forma por su colaborador Glenn Greenwald en su nuevo libro No Place to Hide (Sin lugar donde esconderse).


Los documentos revelan un notable proyecto destinado a exponer a la vigilancia del Estado información vital acerca de toda persona que tenga la mala suerte de caer en las garras del gigante, que viene a ser, en principio, toda persona vinculada con la moderna sociedad digital.


Nada tan ambicioso fue jamás imaginado por los profetas distópicos que describieron escalofriantes sociedades totalitarias que nos esperaban.


No es un detalle menor el hecho que el proyecto sea ejecutado en uno de los países más libres del planeta y en radical violación de la Carta de Derechos de la Constitución de Estados Unidos, que protege a los ciudadanos de persecuciones y capturas sin motivo y garantiza la privacidad de sus individuos, de sus hogares, sus documentos y pertenencias.


Por mucho que los abogados del gobierno lo intenten, no hay forma de reconciliar estos principios con el asalto a la población que revelan los documentos de Snowden.


También vale la pena recordar que la defensa de los derechos fundamentales a la privacidad contribuyó a provocar la revolución de independencia de esta nación. En el siglo XVIII el tirano era el gobierno británico, que se arrogaba el derecho de inmiscuirse en el hogar y en la vida de los colonos de estas tierras. Hoy, es el propio gobierno de los propios ciudadanos estadounidenses el que se arroga este derecho.


Todavía hoy Gran Bretaña mantiene la misma postura que provocó la rebelión de los colonos, aunque a una escala menor, pues el centro del poder se ha desplazado en los asuntos internacionales. Según The Guardian y a partir de documentos suministrados por Snowden, el gobierno británico ha solicitado a la NSA analizar y retener todos los números de faxes y teléfonos celulares, mensajes de correo electrónico y direcciones IP de ciudadanos británicos que capture su red,


Sin duda los ciudadanos británicos (como otros clientes internacionales) deben estar encantados de saber que la NSA recibe o intercepta de manera rutinaria routers, servidores y otros dispositivos computacionales exportados desde Estados Unidos para poder implantar instrumentos de espionaje en sus máquinas, tal como lo informa Greenwald en su libro.


Al tiempo que el gigante satisface su curiosidad, cada cosa que cualquiera de nosotros escribe en un teclado de computadora podría estar siendo enviado en este mismo momento a las cada vez más enormes bases de datos del presidente Obama en Utah.


Por otra parte y valiéndose de otros recursos, el constitucionalista de la Casa Blanca parece decidido a demoler los fundamentos de nuestras libertades civiles, haciendo que el principio básico de presunción de inocencia, que se remonta a la Carta Magna de hace 800 años, ha sido echado al olvido desde hace mucho tiempo.


Pero esa no es la única violación a los principios éticos y legales básicos. Recientemente, el New York Times informó sobre la angustia de un juez federal que tenía que decidir si permitía o no que alimentaran por la fuerza a un prisionero español en huelga de hambre, el que protestaba de esa forma contra su encarcelamiento. No se expresó angustia alguna sobre el hecho de que ese hombre lleva 12 años preso en Guantánamo sin haber sido juzgado jamás, otra de las muchas víctimas del líder del mundo libre, quien reivindica el derecho de mantener prisioneros sin cargos y someterlos a torturas.


Estas revelaciones nos inducen a indagar más a fondo en la política del Estado y en los factores que lo impulsan. La versión habitual que recibimos es que el objetivo primario de dichas políticas es la seguridad y la defensa contra nuestros enemigos.


Esa doctrina nos obliga a formularnos algunas preguntas: ¿la seguridad de quién y la defensa contra qué enemigos? Las respuestas ya han sido remarcadas, de forma dramática, por las revelaciones de Snowden.


Las actuales políticas están pensadas para proteger la autoridad estatal y los poderes nacionales concentrados en unos pocos grupos, defendiéndolos contra un enemigo muy temido: su propia población, que, claro, puede convertirse en un gran peligro si no se controla debidamente.


Desde hace tiempo se sabe que poseer información sobre un enemigo es esencial para controlarlo. Obama tiene una serie de distinguidos predecesores en esta práctica, aunque sus propias contribuciones han llegado a niveles sin precedentes, como hoy sabemos gracias al trabajo de Snowden, Greenwald y algunos otros.


Para defenderse del enemigo interno, el poder del Estado y el poder concentrado de los grandes negocios privados, esas dos entidades deben mantenerse ocultas. Por el contrario, el enemigo debe estar completamente expuesto a la vigilancia de la autoridad del Estado.


Este principio fue lúcidamente explicado años atrás por el intelectual y especialista en políticas, el profesor Samuel P. Huntington, quien nos enseñó que el poder se mantiene fuerte cuando permanece en la sombra; expuesto a la luz, comienza a evaporarse.


El mismo Huntington lo ilustró de una forma explícita. Según él, “es posible que tengamos que vender [intervención directa o alguna otra forma de acción militar] de tal forma que se cree la impresión errónea de que estamos combatiendo a la Unión Soviética. Eso es lo que Estados Unidos ha venido haciendo desde la doctrina Truman, ya desde el principio de la Guerra Fría”.


La percepción de Huntington acerca del poder y de la política de Estado era a la vez precisa y visionaria. Cuando escribió esas palabras, en 1981, el gobierno de Ronald Reagan emprendía su guerra contra el terror, que pronto se convirtió en una guerra terrorista, asesina y brutal, primero en América Central, la que se extendió luego mucho más allá del sur de África, Asia y Medio Oriente.


Desde ese día en adelante, para exportar la violencia y la subversión al extranjero, o aplicar la represión y la violación de garantías individuales dentro de su propio país, el poder del Estado ha buscado crear la impresión errónea de que lo que estamos en realidad combatiendo es el terrorismo, aunque hay otras opciones: capos de la droga, ulemas locos empeñados en tener armas nucleares y otros ogros que, se nos dice una y otra vez, quieren atacarnos y destruirnos.


A lo largo de todo el proceso, el principio básico es el mismo. El poder no se debe exponer a la luz del día. Edward Snowden se ha convertido en el criminal más buscado por no entender esta máxima inviolable.


En pocas palabras, debe haber completa transparencia para la población pero ninguna para los poderes que deben defenderse de ese terrible enemigo interno.


Bloghemia


domingo, 5 de diciembre de 2021

Pierre Bourdieu

 MÁS GANANCIAS, MENOS CULTURA  POR PIERRE BOURDIEU


“Cuando, como decía Ernst Gombrich, se destruyen las condiciones ecológicas del arte, el arte y la cultura no tardan en morir." - Pierre Bourdieu                                  


Artículo  del sociológo francés, Pierre Bourdieu, sobre la relación actual entre la cultura y la mercancia. Publicado por los diarios Le Monde y Clarin en el año 1999. Traducción; Elisa Carnelli.



¿Es posible todavía, y será posible por mucho tiempo, hablar de producciones culturales y de cultura? A los que hacen el nuevo mundo de la comunicación, y que son hechos por él, les gusta referirse al problema de la velocidad, los flujos de información y las transacciones que se vuelven cada vez más rápidos, y sin duda tienen razón en parte cuando piensan en la circulación de la información y la rotación de los productos. Dicho esto, la lógica de la velocidad y la del lucro que se reúnen en la búsqueda de la máxima ganancia en el corto plazo (con el rating en el caso de la televisión, el éxito de venta en el del libro -y, muy evidentemente, el diario-, el número de entradas vendidas en el de la película) me parecen incompatibles con la idea de cultura.   


Cuando, como decía Ernst Gombrich, se destruyen las condiciones ecológicas del arte, el arte y la cultura no tardan en morir. Como prueba, podría limitarme a mencionar lo ocurrido con el cine italiano, que fue uno de los mejores del mundo y que sólo sobrevivía a través de un pequeño puñado de cineastas, o con el cine alemán, o con el cine de Europa oriental. O la crisis que sufrió en todas partes el cine de autor, por falta de circuitos de difusión. Sin hablar de la censura que pueden imponer los distribuidores a determinados filmes -el más conocido es el de Pierre Carles-. O también el destino de alguna cadena radiocultural, hoy en liquidación en nombre de la modernidad, el rating y las connivencias mediáticas. ¿Arte o mercancía? Pero no se puede comprender realmente lo que significa la reducción de la cultura al estado de producto comercial si no se recuerda cómo se constituyeron los universos de producción de las obras que consideramos como universales en el campo de las artes plásticas, la literatura o el cine. Todas las obras que se exponen en los museos, todos las películas que se conservan en las cinematecas, son producto de universos sociales que se constituyeron poco a poco independizándose de las leyes del mundo ordinario y, en particular, de la lógica de la ganancia. Para que lo entiendan mejor, he aquí un ejemplo: el pintor del Quattrocento -se sabe por la lectura de los contratos- debía luchar contra quienes le encargaban obras para que éstas dejaran de ser tratadas como un simple producto, valuado según la superficie pintada y al precio de los colores empleados; debió luchar para obtener el derecho a la firma, es decir el derecho a ser tratado como autor, y también por eso que, desde fecha bastante reciente, se llaman derechos de autor (Beethoven todavía luchaba por este derecho); debió luchar por la rareza, la unicidad, la calidad; debió luchar, con la colaboración de los críticos, los biógrafos, los profesores de historia del arte, etcétera, para imponerse como artista, como creador.Es todo esto lo que está amenazado hoy a través de la reducción de la obra a un producto y una mercancía. Las luchas actuales de los cineastas por el final cut y contra la pretensión del productor de tener el derecho final sobre la obra, son el equivalente exacto de las luchas del pintor del Quattrocento. Los pintores necesitaron casi cinco siglos para conseguir el derecho de elegir los colores empleados, la manera de emplearlos y finalmente el derecho a elegir el tema, especialmente al hacerlo desaparecer con el arte abstracto, para gran escándalo del burgués que encargaba la obra. Del mismo modo, para tener un cine de autor se requiere un universo social, pequeñas salas y cinematecas que proyecten los clásicos y frecuentadas por los estudiantes, cineclubes animados por profesores de filosofía, cinéfilos formados en la frecuentación de dichas salas, críticos sagaces que escriban en los Cahiers du cinéma, cineastas que hayan aprendido su oficio viendo películas de las cuales pudieran hablar en estos Cahiers; en pocas palabras, todo un medio social en el cual determinado cine tiene valor, es reconocido. Son estos universos sociales los que hoy están amenazados por la irrupción del cine comercial y la dominación de los grandes difusores, con los cuales deben contar los productores, excepto cuando ellos mismos son difusores: resultado de una larga evolución, hoy han entrado en un proceso de involución. En ellos se produce un retroceso: de la obra al producto, del autor al ingeniero o al técnico que utiliza recursos técnicos, los famosos efectos especiales, y estrellas, ambos sumamente costosos, para manipular o satisfacer las pulsiones primarias del espectador (a menudo anticipadas gracias a las investigaciones de otros técnicos, los especialistas en marketing).Reintroducir el reino de lo comercial en universos que se han constituido, poco a poco, contra él, es poner en peligro las obras más nobles de la humanidad, el arte, la literatura e incluso la ciencia. No creo que alguien pueda querer esto realmente. Recuerdo la célebre fórmula platónica: Nadie es malvado voluntariamente. Si es cierto que las fuerzas de la tecnología aliadas con las fuerzas de la economía, la ley del lucro y la competencia, ponen en peligro la cultura, ¿qué hacer para contrarrestar ese movimiento? ¿Qué se puede hacer para favorecer las oportunidades de aquellos que sólo pueden existir en el largo plazo, aquellos que, como los pintores impresionistas de antaño, trabajan para un mercado póstumo?Buscar la máxima ganancia inmediata no es necesariamente obedecer a la lógica del interés bien entendido, cuando se trata de libros, películas o pinturas: identificar la búsqueda de la máxima ganancia con la búsqueda del máximo público es exponerse a perder el público actual sin conquistar otro, a perder el público relativamente restringido de gente que lee mucho, frecuenta mucho los museos, los teatros y los cines, sin ganar a cambio nuevos lectores o espectadores ocasionales. Una inversión rentable. Si se sabe que, al menos en todos los países desarrollados, la duración de la escolarización sigue creciendo, así como el nivel de instrucción medio, como crecen también todas las prácticas estrechamente relacionadas con el nivel de instrucción (frecuentación de los museos y los teatros, lectura, etcétera), se puede pensar que una política de inversión económica en los productores y los productos llamados de calidad, al menos en el corto plazo, podría ser rentable, incluso económicamente (siempre que se cuente con los servicios de un sistema educativo eficaz).De este modo, la elección no es entre la mundialización -es decir la sumisión a las leyes del comercio y, por lo tanto, al reino de lo comercial, que siempre es lo contrario de lo que se entiende universalmente por cultura- y la defensa de las culturas nacionales o de tal o cual forma de nacionalismo o localismo cultural.Los productos kitsch de la mundialización comercial, el jean o la Coca-Cola, la soap opera o el filme comercial espectacular y con efectos especiales, o incluso la world fiction, cuyos autores pueden ser italianos o ingleses, se oponen en todos los sentidos a los productos de la internacional literaria, artística y cinematográfica, cuyo centro está en todas partes y en ninguna, aun cuando haya estado durante mucho tiempo y quizá todavía esté en París, sede de una tradición nacional de internacionalismo artístico, al mismo tiempo que en Londres y Nueva York. Así como Joyce, Faulkner, Kafka, Beckett y Gombrowicz, productos puros de Irlanda, Estados Unidos, Checoslovaquia y Polonia fueron hechos en París, igual número de cineastas contemporáneos como Kaurismaki, Manuel de Oliveira, Satyajit Ray, Kieslowski, Woody Allen, Kiarostami y tantos otros no existirían como existen sin esta internacional literaria, artística y cinematográfica cuya sede social está ubicada en París. Sin duda porque es allí donde, por razones estrictamente históricas, se constituyó hace mucho y ha logrado sobrevivir el microcosmos de productores, críticos y receptores sagaces necesario para su supervivencia. Repito, hacen falta muchos siglos para producir productores que produzcan para mercados póstumos. Es plantear mal los problemas oponer, como a menudo se hace, una mundialización y un mundialismo que supuestamente están del lado del poder económico y comercial, y también del progreso y la modernidad, a un nacionalismo apegado a formas arcaicas de conservación de la soberanía. En realidad, se trata de una lucha entre un poder comercial que intenta extender a todo el universo los intereses particulares del comercio y de los que lo dominan y una resistencia cultural, basada en la defensa de las obras universales producidas por la internacional desnacionalizada de los creadores. 


Quiero terminar con una anécdota histórica que también tiene que ver con la velocidad y que expresa correctamente lo que debían ser, en mi opinión, las relaciones que podría tener un arte liberado de las presiones del comercio con los poderes temporales. Se cuenta que Miguel Angel mantenía tan poco las formas protocolares en sus relaciones con el papa Julio II, quien le encargaba sus obras, que éste se veía obligado a sentarse muy rápidamente para evitar que Miguel Angel se sentara antes que él. En un sentido, se podría decir que intenté perpetuar aquí, muy modestamente, pero de manera fiel, la tradición, inaugurada por Miguel Angel, de distancia con respecto a los poderes y muy especialmente a estos nuevos poderes que son las fuerzas conjugadas del dinero y los medios.


Bloghemia


Mundo Moderno

Ameca: Robot Humanoide con Inteligencia Artificial


Europa

Profesionales  de varias instituciones públicas prostestan en contra de las políticas de vacunación obligataria


Australia: Medicos, enfermeras, bomberos y policias renuncian en protesta   contra la vacuna anti-covid.

Bruselas, Belgica: Bomberos encabezan protestas en contra de la vacuna obligatoria.


Holanda

sábado, 4 de diciembre de 2021

Charles E. Cowman

 

Diciembre 4

"Subió al monte, apartado,"  Mateo  (14:23.)


Una de las bendiciones del Sábado en los tiempos pasados era su calma, el reposo, su paz sagrada. En la soledad se concibe una fortaleza muy extraordinaria. Los cuervosb van en manadas y los lobos en cuadrillas, pero el león y el águila son animales solitarios. La fortaleza no está en el escándalo y en el ruido. La fortaleza existe en la soledad. Para que en los cielos se reflejen en la superficie del lago, es necesario que haya calma en el mismo. Nuestro señor amaba a la gente, pero leémos muy a menudo, que la dejaba y se retiraba durante breves períodos a lugares solitarios. El siempre se retiraba a las colinas por la noche sin que nadie lo percibiese. La mayor parte de su ministerio lo llevó a cabo en pueblos y ciudades junto a la costa, pero lo que El más amaba eran las colinas, y frecuentemente cuando llegaba la noche, se sumergía en la paz de sus profundidades. Sobre todas las demás cosas, lo que hoy se necesita es que nos retiremos aparte con nuestro Señor y nos sentemos junto a sus piés en el retiro sagrado de Su bendita presencia. ¡Cuan grande y dañina es la pérdida de la meditación! ¡Cuan valioso es para el creyente conocer el secreto de la soledad. ¡Cuan saludable es el tónico de esperar en Dios!


"Para que una vida sea poderosa, es necesario que tenga su lugar santisimo donde Dios entre solamente."



Interesante

 ¿Sabías qué ...


Leopoldo II de Belgica fue uno de los mayores asesinos en el continente africano. Se dice que bajo su mandato se mató alrededor de 10 millones de personas en El Congo debido a la explotación sanguinaria en la extracción del caucho congoleño. Tambien protagonizó la matanza de elefantes para el negocio de marfil. 

Usó su fortuna para mordenizar la ciudad de Bruselas por eso le llamaban el rey constructor. Su cortejo funebre fue abucheado mientras pasaba por las calles de Bruselas.



El alto consumo de grasa saturada como la carne roja, chicharron de cerdo, queso, mantequilla, jamon, tocino y salchicha son altamente perjudiciales por provocar cancer de próstata. En estos alimentos se encuentran las nitrosominas que son sustancias cancerigenas lesivas que mayormente se encuentran en alimentos procesados.


El aspecto curvo del banano es producido por los rayos del sol dado a que en su crecimiento presenta un proceso natural llamado geotropismo negativo lo que indica que en lugar de crecer continuamente hacia el suelo gira hacia el sol en busca de luz.


El puente internacional mas corto del mundo mide 3.2 metros  y se encuentra en la frontera entre España y Portugal.



El ingeniero estadounidense Willis Haviland Carrier fue el inventor del aire acondicionado, transformando para siempre la sociedad a un nuevo estilo de vida.




martes, 30 de noviembre de 2021

BBVA

 Estoicismo: una filosofía de vida. Massimo Pigliucci



La Naturaleza

Las plantas tienen mejor visión que los humanos, aun no teniendo ojos

A pesar de no poseer órganos visuales como nosotros, las plantas perciben todas las longitudes de onda y ven mejor que nosotros.


Como las personas, las plantas también tienen un ciclo de sueño-vigilia que denominamos ritmo circadiano. Los criptocromos son las proteínas de los cultivos y los animales que ayudan a regular los ciclos del sueño. Ahora, un estudio reciente ha descubierto que las plantas, gracias a estos receptores específicos, pueden reaccionar a los tonos azulados, haciéndoles percibir todas las longitudes de onda de la luz e incluso tener una mejor visión que la de los propios humanos.


"Las plantas pueden ver mucho mejor que nosotros", sentencia itzan Shabek del Departamento de Biología Vegetal de la Facultad de Ciencias Biológicas, coautor del trabajo que publica la revista Nature Communications Biology.



¿Cómo “ven”?

Las plantas no tienen órganos dedicados a la detección de luz, como nuestros ojos, pero sí cuentan con una gran variedad de receptores dedicados que pueden detectar casi todas las longitudes de onda. Uno de ellos son los fotorreceptores de luz azul llamados criptocromos, encargados de procesos clave como la germinación de las semillas, el tiempo de floración o el reloj circadiano. Cuando el criptocromo detecta un fotón entrante, reacciona de una manera que desencadena una respuesta fisiológica única.


Los científicos estudiaron el espécimen Arabidopsis thaliana, considerada una planta modelo. Tiene un genoma pequeño, crece rápidamente y produce muchas semillas, características que la convierten en un buen ejemplo de estudio y análisis.


Así, utilizando los rayos X de fuente de luz avanzada en el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, consiguieron identificar la estructura de construcción del criptocromo-2.


Shabek lab.


Cuando una parte de la molécula detecta la luz, se produce una reorganización que transforma la estructura molecular y libera unas proteínas llamadas reguladores transcripcionales que controlan la expresión de genes específicos en las plantas.


Los científicos observaron que la parte de la molécula que detectaba la luz cambiaba, por tanto, su estructura al reaccionar con partículas de luz, pasando de una sola unidad a una estructura formada por cuatro unidades unidas entre sí, o tetrámero.


"Este proceso de reordenamiento, llamado oligomerización fotoinducida, también es muy intrigante porque ciertos elementos dentro de la proteína sufren cambios cuando se exponen a la luz azul. Nuestra estructura molecular sugiere que estos cambios inducidos por la luz liberan reguladores transcripcionales que controlan la expresión de genes específicos en plantas", comenta Shabek.


Los autores mencionan que este descubrimiento es un paso más en la dirección de su propósito más ambicioso de comprender los mecanismos de detección en los cultivos. Su equipo está ansioso por indagar en las vías de señalización suaves y las percepciones hormonales de las plantas.


"Estamos interesados en las percepciones de hormonas, así como en las vías de señalización de la luz", concluye Shabek.


El equipo resolvió por primera vez la estructura cristalina del receptor de luz azul hace dos años, utilizando cristalografía de rayos X y enfoques bioquímicos.


Referencia: Malathy Palayam, Jagadeesan Ganapathy, Angelica M. Guercio, Lior Tal, Samuel L. Deck, Nitzan Shabek. Structural insights into photoactivation of plant Cryptochrome-2. Communications Biology, 2021; 4 (1) DOI: 10.1038/s42003-020-01531-x


Cortesía de: Muyinteresante.es