El Idiota, Dostoevski: ¡La belleza salvará al mundo!
viernes, 30 de agosto de 2024
Alejandro Massa Varela
Psicoanálisis, filosofía existencial y Cábala: Erich Fromm sobre el amor
Para el psicólogo social y filósofo Erich Fromm, el amor es enigmático y, a la vez, la respuesta a un problema: la existencia humana es desde el nacimiento un estado de distanciamiento o "separatividad". La completud o reconocer lo no delimitado desde la individualidad, eso es el amor como regreso no al pasado antes de nacer, sino como actividad interior:
Si el amor fuera solo un sentimiento, no habría base para la promesa de amarnos para siempre. Un sentimiento viene y puede irse. ¿Cómo puedo juzgar que permanecerá para siempre, cuando mi acto no implica juicio ni decisión?
Esta es la premisa fundamental del libro de 1956 El arte de amar, obra de una de las principales figuras de la famosa Escuela de Frankfurt, basada en utilizar las potencialidades analíticas del psicoanálisis, el marxismo y el giro filosófico hacia el lenguaje.
La respuesta madura al problema de la existencia es el amor.
Esta conclusión de Fromm no es una frase motivacional y se comprende mejor desde sus influencias. Para el padre del psicoanálisis Sigmund Freud, el amor es más que una pulsión. Se trata de lo más constitutivo y contradictorio porque, por un lado, es el estado del yo cuando se siente igual a la otra persona, y por el otro, el sujeto sitúa el yo mismo como objeto de amor y absoluto del mundo, siendo una idealización narcisista desarrollada sobre otro ser.
La idealización permite la felicidad erótica, aunque también una constante insatisfacción ante lo que es imposible para lo subjetivo. Es esta parte del amor la que opera desde el inconsciente e implica un padecimiento propio de la condición humana: lo difícil del encuentro con el otro. En el libro de 1914 Introducción al narcisismo, Freud escribió:
Aquí, como siempre ocurre en el ámbito de la libido, el hombre se ha mostrado incapaz de renunciar a la satisfacción de que gozó una vez. No quiere privarse de la perfección narcisista de su infancia, y si no pudo mantenerla por estorbárselo las admoniciones que recibió en la época de su desarrollo y por el despertar de su juicio propio, procura recobrarla en la nueva forma del ideal del yo. Lo que él proyecta frente a sí como su ideal es el sustituto del narcisismo perdido de su infancia, en la que él fue su propio ideal.
Amar es el mayor riesgo para la constitución narcisista del yo, porque el sujeto queda a merced de la voluntad, el goce, la imperfección realista y la mortalidad de otro. El amado se vuelve en angustia ante la posibilidad de perderlo y de perder al yo idealizado. Esto no puede resolverse mientras se confina al amado en un "estatuto de objeto" o en el dominio imaginario del amante, programado para reforzar constantemente la identidad limitada del "ego", el sentido de quiénes somos. Por eso el amor es neurótico, ya que implica un placer narcisista y una renuncia a este placer, una muerte del yo para que viva otra subjetividad.
Es curioso que la definición de “ego” para la Cábala o Qabbaláh, קַבָּלָה, así como para otras formas de la hermenéutica del judaísmo, sea: deseo de recibir placer. Una identidad muy importante para la vida humana, pero sin el poder de amar. Esta noción pudo ser familiar para dos judíos culturales como lo fueron Freud y Fromm, lo mismo que aquella sobre el carácter enigmático, posibilitante y contradictorio del amor. Para la Cábala, el ego ciertamente goza en la medida en que otra persona lo hace sentir, pero se trata de una experiencia de necesidad.
El amor verdadero o la intimidada universal no surgen del ego, sino que desarrollan "algo más" de la identidad. Para experimentar su poder, hace falta entrar en contacto con una parte diferente de uno mismo que es también un más allá.
En el libro de 1976 ¿Tener o ser?, Fromm parte de esta distinción psicológica y metafísica. Algunas experiencias cotidianas como aprender, recordar, hablar, conocer, creer o querer pueden basarse en la recolección constante y utilitaria de información. Esto es “tener”. “Ser”, sin embargo, responde a un interés genuino. Uno no puede “poseer” todo lo que es, pero uno puede ser todo si, paradójicamente, no capara al bien, la realidad. Esto reproduce la propuesta filosófica de Martin Heidegger sobre una distinción entre formas de existencia inauténticas, basada en una relación con entidades, y una existencia auténtica, basada en el ser.
Esto sigue siendo “uno mismo” porque es interior. Para Fromm, el amor no implica una mera fijación en otra persona o tener, sino la orientación de un individuo hacia el mundo auténtico no traducida por las claves de la necesidad y la propiedad, aunque implica un sentimiento dentro de sí mismo. Esto permite que nuestro “interior” no solo “e-xista” o salga al mundo, “olam” en hebreo, que también quiere decir por igual “eterno”, “tiempo” e “indefinido”: dejamos también de poseernos y el individuo vuelve a conocerse como un espacio.
Tiene sentido que Freud y la Cábala parten del problema de la separación y del amor maternal que, para el no nacido o no existente, fue “omniabarcante” alguna vez. Deseo e satisfacción no estaban disociados en el útero, como tampoco el olam que es uno estaba separado de “El-Olam”, el Dios eterno que era todo hasta contraerse, "tzimtzum" en hebreo.
Por ejemplo, Fromm recuerda que una pareja es un ser autónomo y no solo una experiencia del yo, una idealización de la madre o del yo sin conflicto que advirtió Freud. Nuestra madre fue para nosotros todo lo que éramos y todo el universo, aunque, a partir de nuestro nacimiento, se sitúa fuera de nuestro dominio. Esto es la necesidad traumática de lo inconsciente.
Sin embargo, la relación con el otro enseña a reconocer una actividad interior. La madre ofrece consuelo al nacido, la empatía y un cuidado cariñoso que pueden perdurar toda la vida. Para la Cábala, esto es la contracción de uno mismo con el poder que es nuestro interior y como el poder del mundo, algo que realiza el propio Dios en la y como la eternidad.
Y vuelve a ser curioso que otro autor judío nos permita entender mejor el pensamiento sobre el amor de Fromm. El filósofo Martin Buber hizo su propia distinción entre las relaciones “yo-ello” y “tú-yo”, similar a los contrastes del psicólogo alemán.
"Yo-Ello" es una relación basada en la mencionada recolección de datos que uno puede analizar, clasificar y, después, reflexionar. El objeto de la experiencia o el “ello”, por ejemplo, cosas, animales, personas o el propio Dios, se utiliza, se conoce o sirve a un propósito. Esto se vive en términos de cantidades y puntos de referencia concretos en el espacio y el tiempo.
Toda vida real es encuentro.
De esto va ser o la autenticidad para Buber, la posibilidad de “encuentro” que es la relación "Tú-Yo". Aquí la “cosa” a la que un sujeto se enfrenta permite participar a ambos en algo más. Yo y tú cambian a través de esta relación activa cara a cara, en el mismo nivel o corazón con corazón El Tú es totalidad y no puede ser tratado en un tiempo y en un espacio concretos. En última instancia, el tú, una pareja o un amigo. es el tú de lo infinito.
En cada encuentro tú y yo puede suceder ese algo más, una duración y una plenitud que son cuentos por ser inexactas y una relación absoluta que se remite a Dios, olam en, ante y como El-Olam según la Cábala. Para Buber, este tipo de relación no puede ser “buscada”, pero nos preparamos para ella en la activación de todos los aspectos de nosotros mismos:
El mundo no es comprensible, pero es abrazable: a través del abrazo de uno de sus seres.
Para Fromm y Buber, la clave para la responsabilidad y para el cariño hacia nuestro ambiente natural y social es esta caridad de y hacia todos los seres como tú. Para la Cábala esta no es sino Luz de Dios en cada uno de nosotros. No podemos robarnos la energía unos a otros, pero podemos compartir la que irradiamos a través de nuestro crecimiento existencial.
Imagen: Erich Fromm, PsicoActiva
Cortesia de: Pijama Surf
martes, 20 de agosto de 2024
Otra vez
La OMS, una entidad globalista financiada por la Big Pharma, vuelve al pánico de las pandemias. Ahora la viruela del mono. Análisis
- Sabían lo que estaba a punto de ocurrir ya en 2015.

- PATENTE DE VACUNA CONTRA EL VIH (SIDA) CON VECTOR DE VIRUS DE LA VIRUELA

lunes, 19 de agosto de 2024
domingo, 30 de junio de 2024
Clint Eastwood
No busques el lujo en relojes ni en pulseras, no lo busques en mansiones ni en veleros, lujo son risas y amigos, lujo es no estar enfermo, lujo es la lluvia en la cara, lujo son abrazos y besos, No busques el lujo en tiendas, ni en regalos, no lo busques en fiestas, ni en eventos, lujo es que la gente te quiera, lujo es que te tengan respeto, lujo es que vivan tus padres, lujo es poder jugar con los nietos, lujo son esas pequeñas cosas, que no se pueden comprar con dinero.
sábado, 1 de junio de 2024
Poemas
TRES POEMAS SOBRE EL MISTERIO DEL ANTES Y EL NACIMIENTO
POR: ALEJANDRO MASSA VARELA
COMPARTIMOS TRES DE LOS MEJORES POEMAS SOBRE EL ANTES DEL SIEMPRE Y EL A PARTIR DE QUE ES UNA CONCEPCIÓN EN FUTURO. NACER, HABER NACIDO, SEGUIR NACIENDO. ESTAS SON LAS PALABRAS AL RESPECTO DE LOS POETAS LOUIS MACNEICE, KO UN Y LOUISE GLÜCK.
Todos los niños mitifican su nacimiento. Es un rasgo universal. ¿Quieres conocer a alguien? ¿Corazón, mente y alma? Pídele que te cuente cuándo nació. Lo que obtendrás no será la verdad: será una historia. Y nada es más revelador que una historia.
Estas palabras de la novelista británica Diane Setterfield nos recuerdan que nuestra relación con lo enigmático es en términos de realidad. No solo podemos llegar a encontrar algo así e incorporarlo. Lo enigmático es un poder que no logra agotar ningún tiempo o espacio, por eso no coincide con una interpretación, sino con un testimonio inventado, una mirada sobre la invención que puede incorporarnos sin saberlo, rodeados de saberes más exactos.
No hay nada más enigmático que haber nacido. Esto es irrevocable y retroactivo, altera al futuro y al comienzo. Y, sin embargo, ¿qué se puede decir de cuando empezó el presente? ¿Es lo mismo haber nacido que nacer? Solo sé que vuelvo a empezar una y otra vez la historia de cómo fue. O tan solo vuelvo a realizar una unión de palabras que no incluyen al enigma. Mejor que la narrativa, la poesía responde a ese elemento que resume al sistema de lo dicho del que no es parte. Por eso en Pijama Surf presentamos tres poemas de tres autores sobre haber nacido y seguir concibiendo lo que está antes, aquello que siempre intentará presentarse:
Aún no he nacido; escúchame.
No dejes que el vampiro o la rata, la comadreja
o el ghoul con pata de palo se me acerquen.
Aún no he nacido; consuélame.
Temo que la humanidad me encierre en altos muros
con fuertes drogas me narcotice,
con sabias mentiras me engañe,
en negros bastidores me torture,
en baños de sangre me hunda.
Aún no he nacido; dame
agua que me arrulle, hierba que crezca para mí, árboles
que me hablen, cielos que me canten, aves y una luz blanca
en el abismo de mi cabeza para orientarme.
Aún no he nacido; perdóname
por los pecados que el mundo cometa en mí,
por mis palabras cuando hablen por mí;
mis pensamientos cuando me piensen,
por mi traición en manos de traidores más allá de mí,
por mi vida cuando asesine con mis manos,
por mi muerte cuando me vivan.
Aún no he nacido; ensáyame
en los roles que me toque actuar y las señas que deba entender
cuando los viejos me den cátedra,
los burócratas me intimiden,
las montañas me desdeñen, los amantes se burlen,
las blancas olas me llamen a la locura,
y el desierto a la estupidez
y el mendigo rechace mi limosna
y mis hijos me maldigan.
Aún no he nacido; escúchame,
no dejes que el hombre que es bestia o se cree Dios
se me acerque.
Aún no he nacido; lléname
de fuerza para hacer frente a aquellos que querrán congelar mi humanidad,
convertirme en un autómata letal,
volverme un engranaje de la máquina,
una cosa con cara, una cosa,
y contra todos quienes busquen quebrar mi integridad,
quieran soplarme como a una mala hierba,
de aquí para allá, de aquí para allá,
sostenerme como agua entre las manos.
No dejes que me conviertan en piedra ni dejes que me derramen.
De otro modo, mátame.
–Louis MacNeice, poeta irlandés.
Bebé
Antes de tu nacimiento
antes que tu padre
antes que tu madre
tu balbuceo ya estaba ahí
–Ko Un, poeta surcoreano.
Hubo una guerra entre el bien y el mal.
Decidimos llamar bueno al cuerpo.
Eso hizo que la muerte fuera mala.
Puso al alma
completamente en contra de la muerte.
Como un soldado de infantería que desea
servir a un gran guerrero, el alma
quería ponerse del lado del cuerpo.
Se volvió contra la oscuridad,
contra las formas de muerte
que reconocía.
¿De dónde viene la voz
que dice supongamos que la guerra
es mala, que dice
Supongamos que el cuerpo nos hiciera esto,
que nos hiciera temer el amor.
–Louise Glück, Premio Nobel estadounidense.
Cortesia de Pijama Surf
Bajo indice Cognitivo
LAS PERSONAS OBSESIONADAS CON LAS CELEBRIDADES TIENEN BAJO COEFICIENTE INTELECTUAL, REVELA ESTUDIO
POR: LUIS ALBERTO HARA
ESTUDIO MUESTRA QUE PERSONAS QUE CONSUMEN MUCHA INFORMACIÓN SOBRE LAS CELEBRIDADES TIENEN POCA CAPACIDAD INTELECTUAL.
No debería ser muy sorprendente saber que las personas que consumen de manera frecuente información sobre celebridades tienen bajo coeficiente intelectual. Qui´za la pregunta es si ¿es la cultura chatarra la que produce personas estúpidas? ¿O las personas estúpidas tienden a la cultura chatarra? La respuesta seguramente es ambas, en un círculo vicioso inextricable.
Una nueva investigación sugiere que la obsesión por las estrellas de la cultura pop podría estar relacionada con una menor inteligencia. El estudio, realizado por investigadores húngaros, publicado en BMC Psychology, halló una asociación directa entre la adoración a las celebridades y un peor rendimiento en pruebas cognitivas.
El estudio encuestó a 1,763 adultos que participaron en una serie de tareas, incluyendo una prueba de vocabulario de 30 palabras y una prueba de sustitución de símbolos numéricos. Los participantes también completaron un cuestionario de “escala de actitud hacia las celebridades” diseñado para medir su interés en los famosos. Este cuestionario requería respuestas simples de “sí” o “no” a una serie de afirmaciones como “A menudo siento la necesidad de conocer los hábitos personales de mi celebridad favorita,” “Estoy obsesionado con los detalles de la vida de mi celebridad favorita,” y “si tuviera la suerte de conocer a mi celebridad favorita y él/ella me pidiera hacer algo ilegal como un favor, probablemente lo haría.”
Los resultados revelaron que las personas que obtuvieron las puntuaciones más altas en la escala de actitud hacia las celebridades también tuvieron un rendimiento bajo en las pruebas de habilidad cognitiva. Esto sugiere un vínculo potencial entre un interés intenso en las celebridades y menores habilidades cognitivas.
Sin embargo, los investigadores reconocieron la complejidad de esta relación. No pudieron determinar de manera concluyente si la obsesión con la cultura de las celebridades causa menores habilidades cognitivas o si las menores habilidades cognitivas llevan a una obsesión con las celebridades. Los investigadores sugirieron que el esfuerzo cognitivo invertido en mantener una obsesión con una celebridad favorita podría interferir con el desempeño de la persona en tareas que requieren atención y otras habilidades cognitivas.
“Estudios futuros deberían buscar más apoyo para nuestra sugerencia de que el esfuerzo cognitivo invertido en mantener la absorción en una celebridad favorita puede interferir con el desempeño de la persona en tareas que requieren atención y otras habilidades cognitivas,” dijeron los investigadores a PsyPost. “Aunque nuestra investigación no prueba que desarrollar una poderosa obsesión con una celebridad favorita cause obtener puntuaciones más bajas en pruebas cognitivas, sugiere que podría ser prudente monitorear cuidadosamente los sentimientos hacia [ellos].”
Estos hallazgos ofrecen una perspectiva crítica sobre el impacto de la cultura de las celebridades en el rendimiento cognitivo. Si bien disfrutar de las noticias y chismes de celebridades con moderación es inofensivo, una preocupación excesiva por la vida de los ricos y famosos podría afectar la función cognitiva y la inteligencia general.
A medida que nuestra cultura continúa elevando a las celebridades a un estatus casi mítico, se producen costos cognitivos. El consumo de información basura engendra cerebros de baja calidad y capacidad de sostener la atención en tareas más demandantes pero que por ello también rinden mayores beneficios y crean hábitos más virtuosos.
Cortesia de: Pijama Surf




