lunes, 30 de octubre de 2023

Determined

 ROBERT SAPOLSKY CONCLUYE QUE EL SER HUMANO NO TIENE LIBRE ALBEDRÍO



POR: LUIS HARA 


DESPUÉS DE DÉCADAS DE INVESTIGACIÓN, EL CIENTÍFICO CONCLUYE QUE EL LIBRE ALBEDRÍO NO ES COHERENTE CON LO QUE SABEMOS DE LA BIOLOGÍA Y LA NEUROCIENCIA

En un desafío audaz a las creencias fundamentales que sostienen la percepción humana de la moralidad y la autonomía, Robert M. Sapolsky, profesor de neurología y biología en la Universidad de Stanford, argumenta con convicción que el libre albedrío es una ilusión. Su nuevo libro, Determined: A Science of Life Without Free Will, presenta una tesis que podría sacudir los cimientos éticos y filosóficos de nuestra sociedad.


Sapolsky no es ajeno a la controversia. A lo largo de su distinguida carrera, ha incursionado repetidamente en las profundidades del comportamiento humano, arrojando luz sobre los matices biológicos y ambientales que informan nuestras decisiones cotidianas. Determined va un paso más allá, afirmando que cada acción, cada elección, está inexorablemente moldeada por factores fuera de nuestro control. “No cambiamos nuestras mentes”, escribe Sapolsky. “Nuestras mentes, que son el producto final de todos los momentos biológicos anteriores, son cambiadas por las circunstancias que nos rodean”.


Este neurobiólogo afirma que atributos como la historia personal, la ecología humana y la comunidad, se entretejen intrincadamente para dictar cada movimiento, cada pensamiento. Nuestra creencia en la autonomía personal, según Sapolsky, es una ilusión persistente, una que nos impide ver la realidad de nuestra propia existencia como productos de una serie compleja de variables predestinadas.


¿Cómo impactaría esta visión radical en nuestro sistema judicial y nuestra percepción de la justicia? Sapolsky visualiza un mundo donde la culpa y el castigo son conceptos obsoletos, reemplazados por un sistema que reconoce la intrincada red de factores que conducen al crimen y busca "cuarentenar" a los criminales solo mientras representen una amenaza. Su visión desafía no solo la estructura de la justicia penal, sino también la narrativa personal que cada individuo construye sobre méritos, logros y fallas.


En el corazón de Determined yace un llamado a la empatía y la tolerancia, una invitación a reexaminar nuestra necesidad de retribución a la luz de una comprensión más profunda de la condición humana. Aunque sus conclusiones puedan parecer radicalmente desconcertantes, Sapolsky cree que entender las falencias humanas pueden ayudar a crear un mundo más compasivo y comprensivo.


Pese a que las ideas de Sapolsky están bien sustentadas en una admirable vida científica, algunos cuestionan que se puedan tomar estas conclusiones. Particularmente dese la filosofía de la ciencia, algunos autores podrían argumentar que su postura parte de ciertas asunciones que no toman en cuenta la posibilidad de que la conciencia no sea un resultado del cerebro, sino que sea primordial.  Y este argumento no sería una mera idea mística pues, hasta el momento la misma ciencia no ha logrado explicar la conciencia. Así que al menos podría haber una grieta en el edificio científico sobre el cual Sapolsky construye sus ideas. 


La humanidad se encuentra en una encrucijada filosófica. Las implicaciones de aceptar la ausencia del libre albedrío son vastas y profundas. Mientras los lectores navegan por los argumentos meticulosamente presentados en Determined, se ven obligados a confrontar no solo la validez de sus creencias más arraigadas, sino también la naturaleza misma de la humanidad



Cortesia de: Pijama Surf

 

Universe Inside You


 

Andrei Fursov

 La supervivencia de las élites anglosajonas está en juego, no tienen más opción que presionar por el control del pivote estratégico de Oriente Próximo a través del caos


Los anglosajones son jugadores de billar globales, trabajan según el principio de “meter unas cuantas bolas en la tronera de un solo tiro” (que deberíamos aprender de ellos). El Gran Oriente Medio “controlado a través del caos” aísla a China del petróleo y el gas, y a la parte china de Eurasia de Europa Occidental. El control sobre el gas y el petróleo de Oriente Medio significa el control de EEUU sobre Europa, principalmente Europa Occidental. Y si a Europa no le gusta, se le puede golpear con el puñal de la crisis de la deuda u organizar disturbios árabe-africanos: el burgués harto no se sentirá mal.

No está en la tradición histórica de los anglosajones soltar la presa que tienen agarrada como un bulldog. Presionarán hasta salirse con la suya o hasta que su oponente les rompa la mandíbula. Lo que está en juego es demasiado importante, está en juego el destino de las propias élites del Atlántico Norte, no sólo los hidrocarburos u Oriente Próximo. Occidente no tiene otra opción, como dirían los ajedrecistas, que seguir presionando.

La conclusión es la siguiente. Hoy los EE.UU., a pesar de todo el potencial material e informativo de esta enorme máquina controlada por experimentados geoconstructores y geoingenieros supranacionales, está experimentando un grave exceso de fuerzas. “Nihil dat fortuna mancipio” – ¡el destino no da nada para siempre! El tiempo de Estados Unidos está pasando. Para retrasar su declive final, necesita un respiro.

América se parece hoy al Imperio Romano de la época de Trajano (principios del siglo II d.C.). En aquella época, Roma pasó de la ofensiva estratégica a la defensa estratégica, empezó a construir murallas defensivas y a retirarse de algunos territorios conquistados -principalmente Oriente Medio. Tendrán que “salir” en su capacidad anterior, para cambiar el modelo de gobierno. Para que el lugar no sea ocupado por los competidores: Unión Europea, pero sobre todo China. De ahí un nuevo modelo de gobernanza: el caos controlado.


“Lo que estamos presenciando hoy es esencialmente el comienzo de los dolores de parto que darán origen a un ‘Nuevo Oriente Medio’, y hagamos lo que hagamos, debemos ser conscientes de que estamos trabajando para este Nuevo Oriente Medio y no volveremos al anterior.” — Condoleezza Rice.

 

Tras el asesinato de Gadafi, la élite occidental emprendió abierta y francamente el camino de la destrucción física de aquellos líderes que interfieren en sus planes, es decir, el camino del terror. Y si contra Milosevic y Saddam Hussein se organizaron juicios falsos, Gadafi fue simplemente asesinado de forma gansteril, “puramente concreta”, sin ocultar el alegre “guau” al respecto. Y qué vale la escena en la Casa Blanca, cuando los dirigentes estadounidenses se reunieron públicamente frente a la pantalla para ver cómo se mataba a “bin Laden”. A qué grado de depravación y degradación moral hay que llegar para contemplar y saborear el asesinato como una salvaje turba medieval. Los dirigentes occidentales se comportan como un auténtico grupo de delincuencia organizada mundial, incluso sin ocultarlo. Actúan según el principio de “si quiero comer, la culpa es tuya”.

El objetivo final es convertir el mundo musulmán en un gueto no convencional, desprovisto de recursos y tecnología. Los que jugaron de niños a Dragones y Mazmorras recordarán la variante “Mundo del Sol Negro”.

Los planificadores globalistas pretenden fragmentar el mundo musulmán en muchas partes pequeñas, que puedan ser gestionadas por empresas militares privadas o mercenarios de ETN, exprimir los recursos restantes de estas partes y arrojarlas al basurero de la historia. Occidente sólo controlará los puntos de concentración de recursos y las zonas de comunicación (por ejemplo, casi 1.800 kilómetros de la costa mediterránea de Libia); el resto se entregará a tribus, clanes, sindicatos criminales que controlarán sus trozos y partes. Esos “trozos” podrían ser partes de Arabia Saudí, Pakistán (con la asignación de Baluchistán), Irán: un mosaico musulmán. Al mismo tiempo, Occidente necesitará un supervisor en la región, y el Gran Kurdistán bien podría convertirse en él. El único Estado al que se le puede permitir ser grande.

En el territorio del Gran Kurdistán, si se crea, estarán las fuentes de todos los ríos importantes de la región. Esto significa que en la próxima era de escasez de agua y, como consecuencia, de “guerras del agua”, los kurdos, este antiguo pueblo, tendrán las palancas de influencia más importantes en la región, como en tiempos de Asiria.

El Kurdistán podría convertirse en el principal controlador de la zona, sustituyendo a Israel en ese papel. Sus perspectivas en el cambiante Oriente Próximo son muy vagas. Lo más probable es que Occidente desmantele este Estado, como predijo A. Toynbee en 1957, naturalmente, habiendo evacuado al 30-40% superior de la población. La opción de crear el Kurdistán y desmantelar Israel no es al cien por cien, pero sí muy probable. Es cierto que no se trata de una cuestión de los próximos años.

“Las naciones son la creación de la era del capitalismo. El capitalismo está llegando a su fin, y las naciones llegarán a su fin con él. Se formarán nuevas comunidades en el mundo”. Andrei Paribok.

Immanuel Wallerstein dijo una vez en una conferencia: “Me pregunto, dentro de mil años, ¿cómo recordaremos el capitalismo? ¿Como un breve momento de auge, de crecimiento exponencial en contraste con la asíntota del desarrollo precapitalista, o como otra cosa? Está claro que el capitalismo es una conspiración histórica, es un crimen. Pero al mismo tiempo, el capitalismo es también invenciones fantásticas y un crecimiento demográfico colosal. El desmantelamiento de estas instituciones es el desmantelamiento del sistema capitalista. En cuanto disminuyó la tasa de beneficio global del sistema capitalista, el capitalismo se apoderó de una parte de la zona no capitalista y la convirtió en la periferia capitalista, resolviendo así el problema de la mano de obra barata y de una fuente de materias primas. En este sentido, la expansión colonial fue a rachas, luego la expansión colonial, luego todo se calmó, se relacionó con la tasa de ganancia mundial. ¿Y qué ocurre en 1991? Se acabó, se acabaron las zonas no capitalistas. El capitalismo ya no puede desarrollarse”.

Siria es nuestro principal aliado en el mundo árabe. Si dejamos que se derrumbe, perderíamos todo allí. Pero no es sólo el mundo árabe. De hecho, Rusia puede encontrarse totalmente al otro lado de la historia. Después de Siria e Irán (los analistas incluso han citado el nombre de la operación que lanzará el ataque estadounidense-israelí contra Hezbolá: “La gran tormenta”), lo más probable es que nos toque a nosotros. Así que podemos decir: están golpeando Siria (e Irán), pero apuntan a Rusia. Están cerca de nuestras fronteras y de nuestro “bajo vientre”: Transcaucasia y Asia Central (Central). Si los actuales regímenes de Damasco y Teherán se derrumban, una zona continua de caos controlado por los atlantistas se extenderá automáticamente desde Mauritania y el Magreb hasta Kirguistán y Cachemira. El arco de inestabilidad se desvanecerá en Eurasia Central, desde donde los atlantistas pueden amenazar directamente a Rusia y China. Pero ante todo a Rusia.

Se avecina una crisis sistémica mundial que aumenta drásticamente la importancia del control de los recursos. Esta importancia aumenta en un orden de magnitud ante la catástrofe geoclimática y geofísica prevista. No me refiero al tan mitificado calentamiento global. Me refiero al bastante prosaico desvanecimiento de la Corriente del Golfo, la reestructuración de las cadenas tróficas oceánicas mundiales y la reestructuración planetaria cíclica (una vez cada 11,5-12,5 milenios), que comenzó a principios del siglo XX y terminará, a menos que se produzca una catástrofe global, en los primeros treinta años del siglo XXII. En las condiciones del mundo en crisis y postcrisis, la única zona estable y con recursos suficientes para los próximos siglos será el norte de Eurasia, principalmente el geoespacio de Rusia. Casi todos los analistas coinciden en ello. Esto convierte a nuestro territorio en el principal premio geohistórico del siglo XXI y de los próximos siglos. Los conocidos rusófobos Zb. Brzezinski, M. Albright y muchos otros en Occidente han dicho en repetidas ocasiones: es injusto que Rusia posea semejante espacio y recursos. Dicen que todo esto debería pertenecer a la comunidad mundial, es decir, a las élites atlánticas organizadas en logias, clubes, comisiones, órdenes y estructuras neo-Orden.

En Oriente Próximo, los atlantistas también se enfrentaron a una fuerza comparable a ellos económica e incluso militarmente, pero civilizacionalmente diferente. Se trata de China con su Drang nach Westen. Su Drang es una especie de campaña de “zipuns de recursos”. Pakistán ya está en la zona de influencia de China. Los chinos mantienen desde hace tiempo vínculos con los talibanes afganos. Irán también es un aliado, aunque específico. El sur de Irak está esencialmente controlado por los aliados chiíes de Irán. Desde el punto de vista geoestratégico e incluso geoeconómico, China está entrando no sólo en el océano Índico, sino también en el Atlántico (la costa mediterránea de Siria).

Por primera vez, la élite anglo-estadounidense-judía, que se formó en los últimos siglos y se convirtió en un logro organizativo e histórico de Occidente, se enfrentó a un oponente global de tipo no occidental (la cúpula soviética y la URSS fueron la puesta en práctica del proyecto izquierdista occidental, el Jacobino Moderno). Además, al segmento judío de la élite occidental, que le aporta antigüedad histórica y experiencia, se le opone un segmento chino igualmente, y tal vez incluso más antiguo. También está muy orientado a lo material, al comercio y al dinero. También es muy ludópata y tiene su propio sistema criminal global. ¡La mafia china será más grande que la italiana! No me refiero a las reservas de divisas de China como formidable arma financiera.

La batalla final por Eurasia y el mundo y, al parecer, la última Gran Cacería de la era capitalista se está desarrollando en una de las regiones más antiguas del mundo y, por tanto, entre otras cosas, está saturada de simbolismo ocultista y místico. El saqueo de museos en Bagdad y El Cairo y el robo o destrucción de piezas arqueológicas dista mucho de ser casual y resulta muy revelador, al menos para quienes comprenden la esencia de los acontecimientos. Si de esta lucha nacerá un mundo nuevo (como recordamos, “la lucha es el padre de todo”) o todo volará al Tártaro de la Historia, no podemos saberlo. Una cosa está clara: ahora se está decidiendo el resultado de la batalla por el Futuro, y el que parpadee perderá.


Cortesia de: Geoestrategia.es

viernes, 27 de octubre de 2023

PALESTINA

 Así va el mundo



Geoestrategia

 Globalización neoliberal, una nueva fe religiosa


Diego Fusaro

Utlizando la sintaxis de Gramsci, existe ideología cuando “una determinada clase tiene éxito en presentar y hacer aceptar las condiciones de su existencia y de su desarrollo de clase como principio universal, como concepción del mundo, como religión”.

El clímax esbozado por Gramsci resulta del todo pertinente si se hace referencia a la ideología de la globalización como una naturaleza desde siempre dada, irreversible y fisiológica (globalismus sive natura). Ella misma, en el marco del Nuevo Orden Mundial posterior a 1989 y de aquello que se ha definido como «el gran tablero de ajedrez», se presenta a todos los efectos como un «principio universal«, porque es indistintamente aceptada en todas las latitudes del planeta (es lo que podríamos denominar la globalización del concepto de globalización) y, al mismo tiempo, es también asumida desde el polo de los dominados, que debieran oponerse a ella con la máxima firmeza. Se plantea como una verdad indudable y universalmente válida, que sólo pide ser ratificada y aceptada conforme a la modalidad de una adaequatio a la vez cognoscitiva y política.

La globalización se muestra entonces, como una «concepción del mundo«, es decir, como un sistema articulado y omnicomprensivo, porque se ha venido estructurando bajo la forma de una perspectiva unitaria y sistemática, centrada en el cosmopolitismo desnacionalizante y en la eliminación de toda limitación material e inmaterial a la libre circulación de mercancías y personas mercadizadas, a los flujos de capital financiero líquido y a la extensión infinita de los intereses competitivos de las clases dominantes.

Por último, toma la forma de una «religión«, porque se la vive cada vez más como una fe incuestionable y en gran medida situada más allá de los principios de una socrática discusión racional: quienquiera que no acepte de forma irreflexiva y con credencial fideísta el nuevo orden globalizado será inmediatamente condenado al ostracismo, silenciado y estigmatizado por la policía lingüística y los gendarmes del pensamiento como un hereje o como un infiel, que amenaza peligrosamente la estabilidad de la catequesis mundialista y sus principales artículos de fe (libre circulación, apertura integral de toda realidad material e inmaterial, competitividad sin fronteras, etc.). La globalización coincide, pues, con el nuevo monoteísmo idólatra del mercado global, propio de una época que ha dejado de creer en Dios, pero no en el capital.
En términos generales, la globalización no es otra cosa que la teoría que describe, refleja y, a su vez, prescribe y glorifica el Nuevo Orden Mundial clasista post-westfaliano, que surgió y se estabilizó después de 1989 y -para retomar la fórmula de Lasch- se elevó ideológicamente al rango de verdadero y único cielo (true and only heaven). Tal es el mundo enteramente subsumido bajo el capital y bajo el imperialismo americano-céntrico de los mercados de capitales privados liberalizados, con colateral exportación de la democracia del free market y el free desire, y de la antropología del homo cosmopoliticus.

El poder simbólico del concepto de globalización es a tal punto invasivo que, literalmente, hace imposible que cualquiera que se atreva a cuestionar el concepto acceda al discurso público. Es, en este sentido, más similar a una religión de credo obligatorio que a una teoría sujeta a libre discusión y a una hermenéutica incardinada en la razón dialógica.

A través de unas categorías convertidas en piedras angulares de la neolengua capitalista, cualquier tentativa de frenar la invasividad del mercado y de impugnar el dominio absoluto de la economía globalizada y americano-céntrica es demonizada como «totalitarismo», «fascismo”, «estalinismo» o hasta “rojipardismo”, la síntesis diabólica de las anteriores. El fundamentalismo liberal y el totalitarismo globalista de libre mercado evidencian también su incapacidad para admitir, incluso ex hypothesi, la posibilidad teórica de modos alternativos de existencia y producción.

Cualquier idea de un posible control de la economía y de una eventual regulación del mercado y de la open society (con despotismo financiero incorporado) conduciría indefectiblemente, según el título de un conocido estudio de Hayek, hacia el “Camino de servidumbre» (to serfdom). Hayek lo afirma sin eufemismos: “el socialismo significa esclavitud”.

Obviamente, el teorema de von Hayek y sus acólitos no tiene en cuenta el hecho de que el totalitarismo no es sólo el resultado de la planificación política, sino que también puede ser consecuencia de una acción concurrencial privada de normas políticas. En la Europa presente, dicho sea de paso, el peligro no debe identificarse con el nacionalismo y el retorno de los totalitarismos tradicionales, sino más bien con el liberalismo de mercado hayekiano y con la violencia invisible del sutil garrote de la economía despolitizada.

Por lo tanto, resulta imperativo descolonizar el imaginario de las concepciones hegemónicas actuales sobre la globalización y tratar de redefinir sus contenidos de una forma alternativa. Para ello, es necesario volver a entender marxianamente las relaciones sociales como móviles y conflictivas, allí donde la mirada anegada de ideología únicamente registra cosas inertes y asépticas, rígidas e inmutables.

En otras palabras, es necesario deconstruir la imagen hegemónica de la globalización, mostrando su carácter no neutral, sino clasista.

Cuando se analiza desde la perspectiva de las clases dominantes globalistas, la mundialización puede, en efecto, parecer entusiasmante y muy digna de ser elogiada y potenciada.

Por ejemplo, Amartya Sen la celebra con la mayor insistencia por su mayor eficacia en la división internacional del trabajo, por la caída de los costes de producción, por el aumento exponencial de la productividad y -en una medida decididamente más cuestionable- por la reducción de la pobreza y la mejora general de las condiciones de vida y de trabajo.

Baste aquí recordar, en un primer vistazo al nuevo milenio, que Europa registra 20 millones de desempleados, 50 millones de pobres y 5 millones de personas sin techo; y todo esto mientras, en los últimos veinte años en esa misma Europa, los ingresos totales han aumentado en una proporción comprendida entre un 50 y un 70 por ciento.
Esto confirma, de un modo difícil de refutar, el carácter de clase de la mundialización y del progreso que esta genera. Desde la perspectiva de los dominados (y, por tanto, vista «desde abajo»), se identifica con el infierno muy concreto de la nueva relación de poder tecnocapitalista, que se consolidó a escala planetaria después de 1989 con la intensificación de la explotación y la cosificación, del clasismo y el imperialismo.

A esta duplicidad hermeneútica, que preside la duplicidad de clases en el fracturadísimo contexto post-1989, remite el interminable debate que ha interesado y continúa interesando a los dos focos de esta contraposición frontal: de una parte, a los apologistas de la globalización; y de otra, a cuantos están ocupados en la elaboración del cahier de doléances del mundialismo.

Los primeros (a los que en su conjunto se les puede llamar «globalistas», a pesar de la pluralidad caleidoscópica de sus posiciones), exaltan las virtudes de hacer del mundo un mercado. Por el contrario, los segundos (que coinciden sólo parcialmente con aquellos que el debate público ha bautizado con el nombre de «soberanistas»), enfatizan las contradicciones y el carácter eminentemente regresivo respecto del marco anterior centrado en las soberanías nacionales.

En pocas palabras, y sin ahondar en los vericuetos de un debate prácticamente inmanejable por la cantidad de contenidos y diversidad de enfoques, los panegiristas del globalismo insisten en cómo la globalización extiende la revolución industrial, el progreso y las conquistas de Occidente al mundo entero; o lo que sería lo mismo, el modo en que “universaliza” los logros de una humanidad de alguna manera entendida como «superior» y, por tanto, con derecho a organizar la «fila única» del desarrollo lineal de todos los pueblos del planeta.

Aún los autores más sobriamente escépticos sobre el valor axiológico de la mundialización, como Stiglitz, parecen sufrir una tan magnética como, en última instancia, injustificada atracción hacia la obra de convertir el mundo en un mercado. En opinión de Stiglitz y su optimismo reformista, éste proceso, que al mismo tiempo también “planetariza” la desigualdad y la miseria capitalistas, merece no ser abandonado debido a los desarrollos y cambios a que pudiera dar lugar.


Cortesia del: El Espia Digital

viernes, 22 de septiembre de 2023

Byung-Chul Han

La vita contemplativa 



"La comunicación digital, en cuanto nueva forma de producción, elimina rigurosamente toda distancia para acelerarse. Con ello se pierde toda distancia protectora. En la hipercomunicación todo se mezcla con todo.. " Byung-Chul Han                            



  Artículo del filósofo surcoreano Byung Chul Han, sobre la importancia de la observación en la vida.  Traductor: Arantzazu Saratxaga Arregi.



Por: Byung Chul-Han


La vita contemplativa presupone una particular pedagogía del mirar. En El ocaso de los Dioses, Nietzsche formula tres tareas por las que se requieren educadores: hay que aprender a mirar, a pensar y a hablar y escribir. El objetivo de este aprender es, según Nietzsche, la «cultura superior». Aprender a mirar significa «acostumbrar el ojo a mirar con calma y con paciencia, a dejar que las cosas se acerquen al ojo», es decir, educar el ojo para una profunda y contemplativa atención, para una mirada larga y pausada. Este aprender a mirar constituye la «primera enseñanza preliminar para la espiritualidad». Según Nietzsche, uno tiene que aprender a «no responder inmediatamente a un impulso, sino a controlar los instintos que inhiben y ponen término a las cosas». La vileza y la infamia consisten en la «incapacidad de oponer resistencia a un impulso», de oponerle un No. Reaccionar inmediatamente y a cada impulso es, al parecer de Nietzsche, en sí ya una enfermedad, un declive, un síntoma del agotamiento. Aquí, Nietzsche no formula otra cosa que la necesidad de la revitalización de la vita contemplativa. Esta no consiste en un Abrir-Se pasivo, que diga Sí a todo lo que viene y a todo lo que sucede. Antes bien, opone resistencia a los impulsos atosigantes que se imponen. En lugar de exponer la mirada a merced de los impulsos externos, la guía con soberanía. En cuanto acción que dice No y es soberana, la vida contemplativa es más activa que cualquier hiperactividad, pues esta última representa precisamente un síntoma del agotamiento espiritual. La dialéctica del ser activo, que a Arendt se le escapa, consiste en que la hiperactiva agudización de la actividad transforma esta última en una hiperpasividad, estado en el cual uno sigue sin oponer resistencia a cualquier impulso e instinto. En lugar de llevar a la libertad, origina nuevas obligaciones. Es una ilusión pensar que cuanto más activo uno se vuelva, más libre se es.

 

Sin esos «instintos que ponen término», la acción se dispersa convirtiéndose en un agitado e hiperactivo reaccionar y abreaccionar. La pura actividad solo prolonga lo ya existente. Una verdadera vuelta hacia lo otro requiere la negatividad de la interrupción. Tan solo a través de la negatividad propia del detenerse, el sujeto de acción es capaz de atravesar el espacio entero de la contingencia, el cual se sustrae de una mera actividad. Ciertamente, la vacilación no es una acción positiva, pero vacilar es indispensable para que la acción no decaiga al nivel del trabajo. Hoy en día vivimos en un mundo muy pobre en interrupciones, en entres y entre-tiempos. La aceleración suprime cualquier entre-tiempo. En el aforismo «El principal defecto de los hombres activos» Nietzsche:

“A los activos les falta habitualmente una actividad superior […] en este respecto son holgazanes. […] Los activos ruedan, como rueda una piedra, conforme a la estupidez de la mecánica.”  


Hay diferentes tipos de actividad. La actividad que sigue la estupidez de la mecánica es pobre en interrupciones. La máquina no es capaz de detenerse. A pesar de su enorme capacidad de cálculo, el ordenador es estúpido en cuanto le falta la capacidad de vacilación. 


En el marco de la aceleración e hiperactividad generales, olvidamos, asimismo, lo que es la rabia. Esta tiene una temporalidad particular que no es compatible con la aceleración e hiperactividad generales, las cuales no toleran ninguna extensión dilatada del tiempo. El futuro se acorta convirtiéndose en un presente prolongado. Le falta cualquier negatividad que permita la existencia de una mirada hacia lo otro. La rabia, en cambio, cuestiona el presente en cuanto tal. Requiere un detenerse en el presente que implica una interrupción. Por esa condición se diferencia del enfado. La dispersión general que caracteriza la sociedad actual no permite que se desplieguen el énfasis y tampoco la energía de la rabia. La rabia es una facultad capaz de interrumpir un estado y posibilitar que comience uno nuevo. Actualmente, cada vez más deja paso al enfado y al estado enervado, que no abren la posibilidad a ningún tipo de cambio decisivo. Así, uno se enfada incluso de cara a lo inevitable. El enfado es para la rabia lo que el temor para el miedo. A diferencia del temor, dirigido a un determinado objeto, el miedo se refiere al Ser como tal. Comprende y quebranta toda la existencia (Dasein). Tampoco la rabia se refiere a un determinado estado de cosas. Niega el todo en su conjunto. En ello consiste su energía de negatividad. Representa un estado de excepción. La creciente positivización del mundo hace que este se vuelva pobre en estados de excepción. Agamben pasa por alto esta creciente positividad. Frente a su diagnóstico, según el cual el estado de excepción se desborda, convirtiéndose en estado normal, la positivización general de la sociedad absorbe en la actualidad todo estado de excepción. De este modo, el estado normal es totalizado. Precisamente, la creciente positivización del mundo presta mucha atención a conceptos como «estado de excepción» o Inmunitas. Sin embargo, la atención de que estos gozan no es prueba de su actualidad, sino de su desaparición. 


La progresiva positivización de la sociedad mitiga, asimismo, sentimientos como el miedo o la tristeza, que se basan en una negatividad, es decir, que son sentimientos negativos. Si el pensamiento mismo fuera una «red de anticuerpos y de defensa inmunológica natural», entonces la ausencia de negatividad transformaría el  pensamiento en un ejercicio de cálculo. Quizás el ordenador hace cálculos de manera más rápida que el cerebro humano y admite sin rechazo alguno gran cantidad de datos porque se halla libre de toda otredad. Es una máquina positiva. Precisamente por su egocentrismo autista, por su carencia de negatividad, el idiot savant obtiene resultados solo realizables por una calculadora. En el marco de la positivización general del mundo, tanto el ser humano como la sociedad se transforman en una máquina de rendimiento autista. También puede decirse que justamente el esfuerzo exagerado por maximizar el rendimiento elimina la negatividad porque esta ralentiza el proceso de aceleración. Si el ser humano fuese un ser de negatividad, la total positivización del mundo tendría un efecto no inofensivo. Según Hegel, precisamente la negatividad mantiene la existencia llena de vida. 


Hay dos formas de potencia. La positiva es la potencia de hacer algo. La negativa es, sin embargo, la potencia del no hacer, en términos de Nietzsche, de decir No. Se diferencia, no obstante, de la mera impotencia, de la incapacidad de hacer algo. La impotencia consiste únicamente en ser lo contrario de la potencia positiva, que, a su vez, es positiva en la medida en que está vinculada a algo, pues hay algo que no logra hacer. La potencia negativa excede la positividad, que se halla sujeta a algo. Es una potencia del no hacer. Si se poseyera tan solo la potencia positiva de percibir algo, sin la potencia negativa de no percibir, la percepción estaría indefensa, expuesta a todos los impulsos e instintos atosigantes. Entonces, ninguna «espiritualidad» sería posible. Si solo se poseyera la potencia de hacer algo, pero ninguna potencia de no hacer, entonces se caería en una hiperactividad mortal. Si solamente se tuviera la potencia de pensar algo, el pensamiento se dispersaría en la hilera infinita de objetos. La reflexión sería imposible, porque la potencia positiva, el exceso de positividad, permite tan solo el «seguir pensando». La negatividad del «no-…» (nicht-zu)] es, asimismo, un rasgo característico de la contemplación. En la meditación zen, por ejemplo, se intenta alcanzar la pura negatividad del «no-…», es decir, el vacío, liberándose del Algo atosigante que se impone. 


La negatividad del «no-…» constituye un proceso extremadamente activo, a saber, es todo menos pasividad. Es un ejercicio que consiste en alcanzar en sí mismo un punto de soberanía, en ser centro. Si solo se poseyera la potencia positiva, se estaría, por el contrario, expuesto al objeto de una manera del todo pasiva. La hiperactividad es, paradójicamente, una forma en extremo pasiva de actividad que ya no permite ninguna acción libre. Se basa en una absolutización unilateral de la potencia positiva.


USA

 Para pensar ...



martes, 5 de septiembre de 2023

Dr. Clauser

 El Premio Nobel de Física John Clauser, con 1500 científicos más, aseguran que no existe una emergencia climática


El Dr. John Clauser, premio Nobel de Física de 2022 diagnosticó que la situación actual no es una crisis climática y criticó al Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) por difundir información errónea. Dijo: “No creo que haya una crisis climática” y expresó su creencia de que “los procesos clave se exageran y malinterpretan aproximadamente 200 veces”. El Dr. Clauser, se convirtió en miembro de la junta directiva de CO2 Coalition el mes pasado, una organización que demuestra que las emisiones de dióxido de carbono son beneficiosas para la vida en la Tierra.


A principios de este mes, el Dr. John Clauser,agregó que la narrativa de la «emergencia climática» es una «corrupción peligrosa de la ciencia que amenaza la economía mundial y el bienestar de miles de millones de personas».  Una charla que el Dr. Clauser debía dar al Fondo Monetario Internacional sobre modelos climáticos se canceló abruptamente y la página que anunciaba el evento se eliminó del sitio del FMI.


El Dr. Clauser debía hablar con la Oficina de Evaluación Independiente del FMI este jueves bajo el título: «Hablemos: ¿Cuánto podemos confiar en las predicciones climáticas del IPCC?» Parecería que «no mucho» no es la respuesta esperada por los globalistas.   El IPCC es el Grupo Intergubernamental de «Expertos» sobre el Cambio Climático (IPCC), son los cientificos que responden a la estrategia de la Agenda 2030.


Clauser es un crítico de larga data de los modelos climáticos y criticó la concesión del Nobel de Física en 2021 por trabajar en ellos. Él no está solo, ya que muchos sienten que los modelos climáticos se basan principalmente en las matemáticas, y una historia de predicciones climáticas obstinadas fallidas los hace indignos de reconocimiento al más alto nivel de la ciencia pura. No es que esta opinión sea compartida por la revista pseudo-ecologista National Geographic , que publicó un artículo : “Cómo los modelos climáticos se volvieron tan precisos que ganaron un Nobel”.


La semana pasada, Clauser observó que la ciencia climática equivocada se ha “metástasis en una pseudociencia periodística masiva”. Esta pseudociencia, continuó, se ha convertido en el chivo expiatorio de una amplia variedad de otros males relacionados. Ha sido promovido y extendido por agentes de marketing empresarial, políticos, periodistas, agencias gubernamentales y ambientalistas igualmente equivocados. “En mi opinión, no hay una verdadera crisis climática”, agregó.


Clauser es el último premio Nobel de física en descartar la noción de una crisis climática. El profesor Ivar Giaever, compañero laureado, es el signatario principal de la Declaración Climática Mundial que establece que no existe una emergencia climática. Además, argumenta que los modelos climáticos “no son remotamente plausibles como herramientas de política global”. El ganador de 1998, el profesor Robert Laughlin, ha expresado la opinión de que el clima está » más allá de nuestro poder de control » y que la humanidad no puede ni debe hacer nada para responder al cambio climático.


El Dr. Clauser obtuvo su Premio Nobel por su trabajo innovador en el campo de la mecánica cuántica: el estudio de la materia y la luz a nivel subatómico y atómico. En 2010 fue galardonado con el Premio Wolf de Física, considerado el segundo premio de física más prestigioso después del Nobel. Además de este trabajo, también ha hecho sugerencias sobre cómo mejorar los modelos climáticos actuales.


Los intentos de modelar la atmósfera caótica y no lineal sufren en muchos frentes. No logran predecir las temperaturas futuras con grados de inexactitud en su mayoría irrisorios, y en el proceso hacen poco más que adivinar el efecto de las fuerzas naturales como los volcanes y las nubes. En opinión de Clauser, los modelos climáticos subestiman en gran medida el efecto de las nubes que cubren la mitad de la Tierra y proporcionan un control termostático poderoso y dominante de las temperaturas globales. Más recientemente, Clauser también dijo en la Conferencia Quantum de Corea que no creía que hubiera una crisis climática y señaló: «Los procesos clave se exageran y malinterpretan aproximadamente 200 veces».


Este grado de inexactitud exagerada podría estar bien en el terreno de la economía, pero se deberían alentar estándares más sólidos en el mundo de la ciencia.


No hay emergencia climática, Declaración Mundial sobre el Clima (WCD)


Una red global de más de 1500 científicos y profesionales ha preparado este mensaje urgente. La ciencia climática debería ser menos política, mientras que las políticas climáticas deberían ser más científicas. Los científicos deberían abordar abiertamente las incertidumbres y exageraciones en sus predicciones sobre el calentamiento global, mientras que los políticos deberían contar desapasionadamente los costos reales así como los beneficios imaginados de sus medidas políticas.


Los factores naturales y antropogénicos causan el calentamiento


El archivo geológico revela que el clima de la Tierra ha variado desde que existe el planeta, con fases naturales frías y cálidas. La Pequeña Edad de Hielo terminó en 1850. Por lo tanto, no sorprende que ahora estemos experimentando un período de calentamiento.


El calentamiento es mucho más lento de lo previsto


El mundo se ha calentado significativamente menos de lo previsto por el IPCC sobre la base del efecto antropogénico modelado. La brecha entre el mundo real y el mundo modelado nos dice que estamos lejos de comprender el cambio climático.


La política climática se basa en modelos inadecuados


Los modelos climáticos tienen muchas deficiencias y no son remotamente plausibles como herramientas de política global. Explotan el efecto de los gases de efecto invernadero como el CO 2 . Además, ignoran el hecho de que enriquecer la atmósfera con CO 2 es beneficioso.


El CO 2 es alimento vegetal, la base de toda la vida en la Tierra


El CO 2 no es un contaminante. Es esencial para toda la vida en la Tierra. La fotosíntesis es una bendición. Más CO 2 es beneficioso para la naturaleza, reverdeciendo la Tierra: el CO 2 adicional en el aire ha promovido el crecimiento de la biomasa vegetal global. También es bueno para la agricultura, aumentando los rendimientos de los cultivos en todo el mundo.


Durante los últimos 140 millones de años, los niveles de CO2 cayeron precipitadamente y de manera constante hasta aproximadamente 30 ppm de la ‘línea de muerte’ de 150 ppm por debajo de la cual las plantas no pueden sobrevivir. Tanto los datos relativamente a corto plazo de los núcleos de hielo como los datos a mucho más largo plazo que se remontan a 140 millones de años (Berner 2001) muestran una alarmante tendencia a la baja hacia la inanición de CO2. La liberación de dióxido de carbono por el uso de combustibles fósiles ha permitido a la humanidad aumentar las concentraciones de esta molécula beneficiosa y quizás evitar un apocalipsis climático real relacionado con el CO2.


American Journal of Science February 2001, 301 (2) 182-204; DOI: https://doi.org/10.2475/ajs.301.2.182



El calentamiento global no ha incrementado los desastres naturales


No hay evidencia estadística de que el calentamiento global esté intensificando huracanes, inundaciones, sequías y desastres naturales similares, o haciéndolos más frecuentes. Sin embargo, existe amplia evidencia de que las medidas de mitigación de CO 2 son tan dañinas como costosas.




 

La política climática debe respetar las realidades científicas y económicas


No hay emergencia climática. Por lo tanto, no hay motivo para el pánico y la alarma. Nos oponemos enérgicamente a la política dañina y poco realista de cero emisiones netas de CO2 propuesta para 2050. Si surgen mejores enfoques, y ciertamente lo harán, tenemos mucho tiempo para reflexionar y readaptarnos. El objetivo de la política mundial debe ser la ‘prosperidad para todos’ mediante el suministro de energía fiable y asequible en todo momento. En una sociedad próspera, los hombres y las mujeres están bien educados y la gente se preocupa por su entorno.


Epílogo


La Declaración Mundial sobre el Clima (WCD) ha reunido a una gran variedad de científicos competentes de todo el mundo*. El considerable conocimiento y experiencia de este grupo es indispensable para alcanzar una visión equilibrada, desapasionada y competente del cambio climático.


A partir de ahora el grupo funcionará como “Grupo de Inteligencia Climática Global”. El Grupo CLINTEL brindará asesoramiento solicitado y no solicitado sobre cambio climático y transición energética a gobiernos y empresas de todo el mundo.


* No es el número de expertos sino la calidad de los argumentos lo que cuenta


Declaración Mundial sobre el Clima más todos los signatarios en pdf


Declaración Mundial del Clima EMBAJADORES


PREMIO NOBEL PROFESOR IVAR GIAEVER NORUEGA/EE.UU.

PROFESOR GUUS BERKHOUT / PAÍSES BAJOS

DR. CORNELIS LE PAIR / PAÍSES BAJOS

PROFESOR REYNALD DU BERGER / CANADÁ FRANCÓFONO

BARRY BRILL / NUEVA ZELANDA

VIV FORBES / AUSTRALIA

DR. PATRICK MOORE / CANADÁ DE HABLA INGLESA

JENS MORTON HANSEN / DINAMARCA

PROFESOR LÁSZIÓ SZARKA / HUNGRÍA

PROFESOR SEOK SOON PARK / COREA DEL SUR

PROFESOR JAN-ERIK SOLHEIM / NORUEGA

STAVROS ALEXANDRIS / GRECIA

FERDINAND MEEUS / BÉLGICA DE HABLA HOLANDESA

PROFESOR RICHARD LINDZEN

/ ESTADOS UNIDOS HENRI A. MASSON / PROFESOR DE BÉLGICA FRANCÓFONA

INGEMAR NORDIN / SUECIA

JIM O’BRIEN / REPÚBLICA DE IRLANDA

PROFESOR IAN PLIMER / AUSTRALIA

DOUGLAS POLLOCK / CHILE

DR. BLANCA PARGA LANDA / ESPAÑA

PROFESOR ALBERTO PRESTININZI / ITALIA

PROFESOR BENOIT RITTAUD / FRANCIA

DR. THIAGO MAIA / BRASIL PROFESOR FRITZ

VAHRENHOLT / ALEMANIA

EL VIZCONDE MONCKTON DE BRENCHLEY / REINO UNIDO



Traducción de la conferencia completa Dr. John F. Clauser


El Dr. John F. Clauser, nacido en 1942, es un físico teórico y experimental estadounidense conocido por sus contribuciones a los fundamentos de la mecánica cuántica. Clauser recibió el  Premio Nobel de Física 2022, junto con Alain Aspect y Anton Zeilinger, “por experimentos con fotones entrelazados, estableciendo la violación de las desigualdades de Bell y siendo pionero en la ciencia de la información cuántica”.


El Dr. Clauser habló en julio en el evento Quantum Korea 2023. Lo que sigue es una transcripción de sus comentarios que llevaron al Fondo Monetario Internacional a cancelar su aparición y dieron inicio a un patrón predecible de cancelaciones más amplias.


Transcripción:


Espero que no haya habido una falta de comunicación significativa en la invitación para esta charla en particular, voy a dar otra más adelante: el discurso de apertura. Me pidieron que fuera el primero en hacer algunos breves comentarios como inspiración para los jóvenes científicos coreanos. No estoy seguro, no estaba seguro de cómo hacerlo, así que aquí está mi mejor oportunidad y realmente tiene muy poco que ver con la tecnología cuántica, pero aquí están mis pensamientos inspiradores.


Hace mucho tiempo, en realidad toda mi vida, he sido físico experimental. He tenido el privilegio distintivo de poder literalmente hablar con Dios a pesar de que soy ateo. En un laboratorio de física, soy capaz de hacer preguntas con base matemática cuidadosamente planteadas y, en consecuencia, observar la verdad universal.


Para hacerlo, tomo medidas cuidadosas de los fenómenos naturales. En el laboratorio de física, una vez resolví el debate entre Einstein y Schrödinger por un lado, Niels Bohr y John von Neumann por el otro. En un laboratorio, hice una pregunta simple: ¿cuál de estos dos grupos tenía razón? ¿Y cuál se equivocó?


No sabía de antemano qué respuesta obtendría. Sabía que podía obtener una respuesta. No obstante, encontré la verdad real. Por la respuesta. Afirmo que la verdad real solo se puede encontrar observando los fenómenos naturales. Observando atentamente los fenómenos naturales.


La buena ciencia siempre se basa en buenos experimentos. Las buenas observaciones siempre anulan la teoría puramente especulativa. Los experimentos descuidados, por otro lado, son frecuentemente contraproducentes y proporcionan desinformación científica. Es por eso que los buenos científicos repiten cuidadosamente los experimentos de los demás.


Para inspirar a los jóvenes científicos, sugeriría que hoy es un momento oportuno para realizar observaciones cuidadosas de la naturaleza. ¿Por qué? El mundo actual que observo está literalmente inundado, saturado, con pseudociencia, con mala ciencia, con información científica errónea y desinformación, y lo que llamaré «tecno-contras». Las tecnocons son la aplicación de desinformación científica con fines oportunistas.


Los gerentes de negocios no científicos, los políticos, los directores de laboratorio designados políticamente y similares son fácilmente engañados por la desinformación científica. A veces participan en su origen. El propósito es tratar de inspirarlos como jóvenes científicos a observar la naturaleza directamente para que ustedes también puedan determinar la verdad real. Utilice la información obtenida de experimentos e investigaciones cuidadosamente realizados para detener la propagación de información científica errónea, desinformación y tecno-estafas.


Los científicos bien formados pueden ayudar a resolver los problemas del mundo actuando como verificadores de hechos científicos. Desafortunadamente, el problema más común de un verificador de hechos es determinar qué es verdad y qué no. El mundo está inundado con la percepción de la verdad de otra persona como una alternativa a la verdad real.


La percepción de la verdad frecuentemente difiere significativamente de la verdad real. Además, con suficiente promoción y publicidad, la percepción de la verdad se convierte en verdad. Su promoción por parte de la empresa comercial se denomina mercadeo, comúnmente utilizada en la promoción de fines políticos, comerciales o oportunistas diversos por parte de sus promotores. Cuando la promoción es realizada por el gobierno o por grupos políticos, se le llama propaganda.


Para tal promotor, la percepción de la verdad es la verdad. Si puedes venderlo, debe ser verdad. Si no puedes venderlo, debe ser falso. La percepción de la verdad también es maleable. Si puedes venderlo, si quieres venderlo y no puedes venderlo, es fácil. lo cambias Puedes cambiar la verdad. Puede reclamar observaciones falsas si es necesario.


Mi favorito en este acto es ChatGPT. Es muy bueno para hacer exactamente eso. Tiene mucha pseudociencia hecha por el hombre para copiar, manipular y emular. Puede mentir y engañar incluso mejor que sus mentores humanos cuyos escritos abundan en la literatura. En la literatura, observará que hay mucha más ficción que no ficción. La pseudociencia es ciencia ficción. Desafortunadamente, ni las computadoras ni los verificadores de hechos humanos pueden, en general, distinguir los hechos de la ficción. O la ciencia desde la ciencia ficción o desde la pseudociencia.


Si Starship Enterprise puede volar más rápido que la velocidad de la luz, tiene que ser posible, ¿verdad? Todo lo que necesitas son cristales de dilitio, ¿verdad? Equivocado.


La verdad real no es maleable. Solo se puede encontrar haciendo observaciones cuidadosas. Las leyes de la física bien probadas y los datos de observación son guías importantes que le permiten distinguir la verdad de la percepción de la verdad.


Ahora bien, no soy el único que observa la peligrosa proliferación de la pseudociencia. Recientemente, la Fundación Nobel ha formado un nuevo panel para abordar el tema denominado Panel Internacional sobre el Entorno de la Información. Planean modelarlo según el Panel Internacional sobre el Cambio Climático de la ONU, el IPCC.


Personalmente, creo que están cometiendo un gran error en ese esfuerzo porque, en mi opinión, el IPCC es una de las peores fuentes de desinformación peligrosa. Lo que voy a recomendar es en apoyo de eso, de los objetivos de ese panel.


En el pasado, los científicos actuamos, hemos actuado, como árbitros para la revisión por pares de artículos de revistas. Y hemos revisado por pares el trabajo de los demás, solo para evitar la proliferación de información científica errónea. Ese proceso parece haberse roto recientemente. De alguna manera necesita ser revitalizado.


Durante mi carrera como científico, con frecuencia me han pedido que evalúe muchos artículos de revistas científicas. Aquí voy a ofrecer algunos consejos. Primero, muy importante, su trabajo debe basarse en observaciones cuidadosas de la naturaleza. Debes esforzarte y reconocer lo que llamaré un elefante en la habitación escondido a simple vista. Haz preguntas muy sencillas. Encontré un elefante en la habitación que describiré en mi discurso de apertura sobre mecánica cuántica.


Tengo un segundo elefante en la habitación que descubrí recientemente con respecto al cambio climático. Creo que el cambio climático no es una crisis.


La verdad real se puede encontrar si y solo si aprendes a reconocer y usar la buena ciencia. Es especialmente cierto cuando la verdad real es políticamente incorrecta y no refleja los objetivos políticos o comerciales o los deseos de los líderes. Incluso la comunidad científica a veces puede verse diluida por la pseudociencia.


Recuerde, si quiere que la pseudociencia sea cierta, simplemente gírela y se convierte en verdad. Es importante destacar que un árbitro debe conocer y utilizar la física con base matemática. Un buen científico también debe saber derivar y resolver ecuaciones diferenciales. Eso fue lo primero que aprendí como estudiante universitario en Caltech.


Sigue la enseñanza de Sir Isaac Newton. Encontró que el mundo está gobernado por ecuaciones diferenciales. Tuvo que inventar el cálculo para hacerlo, pero lo hizo. Un árbitro debe identificar correctamente los procesos dominantes. Ese es el punto de partida. La mejor manera de hacer esto es con estimaciones de orden de magnitud de los diversos procesos concebibles.


Uno de mis ejemplos que puedo dar más tarde, no tengo tiempo para hacerlo, aunque con respecto al cambio climático, creo que el proceso dominante ha sido identificado erróneamente por factores de 200. Entonces, si está equivocado por un factor de cien, doscientos, su proceso es demasiado pequeño para ser importante. Es el grande: los números grandes importan, los números pequeños pueden pasarse por alto.


A veces, las personas promoverán nuevas ideas que están fuera de lugar por factores de un millón. Simplemente no han calculado los números ellos mismos. La parte más patética de todo esto es que no saben que necesitan saber cómo hacerlo. Su falta de conocimiento científico permite que la ciencia, la pseudociencia, promueva lo que llamaré tecno-cons, objetivos políticos oportunistas.


Los inconvenientes tecnológicos se desenmascaran e identifican fácilmente si simplemente aplica cálculos de orden de magnitud. Muy importante, un árbitro debe aplicar buenos métodos estadísticos basados ​​en cálculo junto con buen sentido común. También me gustaría que considerara los métodos utilizados por dos de mis antiguos asociados en la Universidad de California, Berkeley, premios Nobel. Cuando se les mostraban datos, un grupo de puntos de datos y se les decía «Mira, la tendencia es obvia», Luis Álvarez, premio Nobel, los miraba y decía: «La línea más plana que he visto». Charlie Townes lo miraba y decía: «No veo en los datos lo que me estás diciendo que debo ver».


Tener cuidado. Si estás haciendo buena ciencia, puede llevarte a áreas políticamente incorrectas. Si eres un buen científico, los seguirás. Tengo varias que no tendré tiempo de discutir, pero puedo decir con confianza que no existe una crisis climática real y que el cambio climático no provoca fenómenos meteorológicos extremos.


Gracias.


El profesor Ian Plimer geólogo de Australia, Profesor Emérito de Ciencias de la Tierra en la Universidad de Melbourne. Ha publicado más de 120 artículos científicos sobre geología y fue uno de la trinidad de editores de la Enciclopedia de Geología de cinco volúmenes.


Aquí tenemos otro cuestionamiento que podemos hacer a los políticos que creen en el calentamiento climático: SI DICEN QUE EL PLANETA SE ESTÁ CALENTANDO, debemos preguntarles: ¿DESDE CUÁNDO? Y ahí veremos como desarmamos su discurso falaz.



Cortesia de: El Espia Digital


Pachama Flat

 La Cronología de Fomenko





Carl Jung

LA SABIDURÍA PROFUNDA Y ESOTÉRICA DE CARL JUNG EN 15 PERLAS DESTILADAS DE SU CONOCIMIENTO SOBRE LO HUMANO


POR: AGATHA CAPOTE



INCLUSO EXPUESTA EN FRASES BREVES, LA SABIDURÍA DE CARL JUNG ARROJA UNA LUZ POTENTE SOBRE LAS REGIONES MÁS OSCURAS DEL ALMA HUMANA


Carl Gustav Jung fue un psiquiatra y psicólogo suizo que nació el 26 de julio de 1875 en Kesswil, Suiza. Es mejor conocido por ser el fundador de un tipo de psicología analítica que abrevó de importantes tradiciones del pensamiento simbólico de la humanidad. Jung fue un pensador profundo y prolífico cuya obra abarcó una amplia variedad de temas, desde la religión hasta la mitología, la alquimia y la psicología profunda.


Jung estudió medicina en la Universidad de Basilea y luego se especializó en psiquiatría en el Hospital Burghölzli de Zúrich. Fue allí donde conoció a Sigmund Freud, con quien inicialmente tuvo una estrecha colaboración. Sin embargo, con el tiempo, las diferencias teóricas y personales llevaron a una ruptura entre los dos.


A lo largo de su carrera, Jung desarrolló varios conceptos que han tenido un profundo impacto en la psicología y en otras disciplinas. Algunos de sus conceptos más conocidos incluyen el inconsciente colectivo, los arquetipos, la individuación y la sincronicidad.


La obra de Jung se centra en la idea de que el desarrollo psicológico implica un proceso de individuación, que es la integración de las partes inconscientes de la mente en la conciencia. Creía que este proceso era esencial para alcanzar la plenitud y la realización personal.


Jung también introdujo la idea del inconsciente colectivo, que es una capa más profunda del inconsciente que es compartida por toda la humanidad y que contiene los arquetipos, que son imágenes y temas universales que han existido en todas las culturas a lo largo de la historia.


A continuación, presentamos un compendio de algunas de las frases más célebres de Carl Jung que reflejan la profundidad y la amplitud de su pensamiento.


"El encuentro de dos personas es como el contacto de dos sustancias químicas: si hay alguna reacción, ambas se transforman".


"Cuando el amor es la norma, no hay voluntad de poder, y donde el poder se impone, el amor falta".


"Todo lo que nos irrita de otros nos lleva a un entendimiento de nosotros mismos".


"Conozca todas las teorías. Domine todas las técnicas, pero al tocar un alma humana sea apenas otra alma humana".


"Su visión se aclarará solamente cuando usted puede mirar en su propio corazón. Quien mira hacia afuera, sueña; quien mira hacia adentro, despierta".


"Existen tantas noches como días, y cada una dura lo mismo que el día que viene después. Hasta la vida más feliz no se puede medir sin unos momentos de oscuridad, y la palabra feliz perdería todo sentido si no estuviese equilibrado por la tristeza".


"Yo no soy lo que me sucedió. Yo soy lo que elegí ser".


"La vida no vivida es una enfermedad de la que se puede morir".


"Cuando los conflictos más intensos se superan, dejan una sensación de seguridad y tranquilidad que no se perturba fácilmente. Son solo estos intensos conflictos y su conflagración lo que se necesita para producir resultados valiosos y duraderos".


"Todos nacemos originales y morimos copias".


"Hasta que no te hagas consciente de lo que llevas en tu inconsciente, este último dirigirá tu vida y tú le llamarás destino".


"La cosa más aterradora es aceptarse a sí mismo por completo".


"El conocimiento de tu propia oscuridad es el mejor método para hacer frente a las tinieblas de otras personas".


"La conciencia es una condición del ser".


"Nada tiene una influencia psicológica más fuerte en su ambiente y especialmente en sus hijos que la vida no vivida de un padre".



El legado de Carl Jung sigue vivo hoy en día, no solo en el campo de la psicología, sino también en la literatura, el arte, la religión y la filosofía. Sus ideas sobre la psique humana, la individuación y el inconsciente colectivo han influido en una amplia variedad de campos y han inspirado a generaciones de pensadores y artistas.


Cortesia de: Pijama Surf