jueves, 3 de febrero de 2022
Sanación
¿SABES RESPIRAR?
PRANAYAMA (respiración que cura)
En el mundo físico, la nariz tiene dos lados, un lado derecho y un lado izquierdo; generalmente, usamos ambos lados para respirar. En la realidad física/espiritual, ambos lados son muy diferentes y por consiguiente tienen funciones diferentes:
– La derecha representa el Sol.
– La izquierda representa la Luna.
Durante un dolor de cabeza, prueba cerrar la fosa nasal derecha y utiliza la izquierda para respirar. Dentro de unos cinco minutos aproximadamente, el dolor de cabeza debe desaparecer.
Si te sientes cansado (estresado/a) haz lo contrario: Cierra la fosa nasal izquierda y respira por la derecha. Con este ejercicio, en unos momentos, tu mente se sentirá aliviada.
El lado nasal derecho pertenece al “calor” (que simboliza a El Sol), de modo que se calienta mas rápidamente. El lado nasal de la izquierda es el que pertenece al “frío” (que simboliza a La Luna)
La mayoría de las mujeres respiran por el lado izquierdo de la nariz, luego, se enfrían mas rápidamente. La mayoría de los hombres respiran por la fosa nasal derecha y eso les influye, definitivamente, en su forma de vida.
Presta atención, en el momento de despertar, de qué lado respiras mejor, del lado derecho o del izquierdo…? Si es por la izquierda te sentirás cansado/a. A continuación, cierra la fosa nasal izquierda y utiliza la derecha para respirar, te sentirás aliviado rápidamente.
Esto puede y debe ser enseñado a los/as niños/as, pero es más eficaz si se es practicado por los adultos.
Esta TERAPIA ALTERNATIVA natural y sin medicamentos es algo en lo que ya se tiene experiencia comprobada.
@tudestinodeluz
domingo, 30 de enero de 2022
No-cosas
BYUNG-CHUL HAN : « LA DIGITALIZACIÓN DESMATERIALIZA Y DESCORPOREIZA EL MUNDO.»
"Hoy, el mundo se vacía de cosas y se llena de una información tan inquietante como esas voces sin cuerpo. La digitalización desmaterializa y descorporeiza el mundo." - Byung-Chul Han
Texto del filosofo alemán Byung-Chul Han, que forma parte de su último libro "No-Cosas" . El siguiente fragmento, fue publicado por el diario Infobae, como anticipo al libro del autor surcoreano,
Por: Byung Chul Han
En su novela La policía de la memoria, la escritora japonesa Yoko Ogawa habla de una isla sin nombre. Unos extraños sucesos intranquilizan a los habitantes de la isla. Inexplicablemente, desaparecen cosas luego irrecuperables. Cosas aromáticas, rutilantes, resplandecientes, maravillosas: lazos para el cabello, sombreros, perfumes, cascabeles, esmeraldas, sellos y hasta rosas y pájaros. Los habitantes ya no saben para qué servían todas estas cosas.
Yoko Ogawa describe en su novela un régimen totalitario que destierra cosas y recuerdos de la sociedad con la ayuda de una policía de la memoria similar a la policía del pensamiento de Orwell. Los isleños viven en un invierno perpetuo de olvidos y pérdidas. Los que guardan recuerdos en secreto son arrestados. Incluso la madre de la protagonista, que evita que desaparezcan las cosas amenazadas en una cómoda secreta, es perseguida y asesinada por la policía de la memoria.
La policía de la memoria puede leerse en analogía con nuestra actualidad. También hoy desaparecen continuamente las cosas sin que nos demos cuenta. La inflación de cosas nos engaña haciéndonos creer lo contrario. A diferencia de la distopía de Yoko Ogawa, no vivimos en un régimen totalitario con una policía del pensamiento que despoja brutalmente a la gente de sus cosas y sus recuerdos. Es más bien nuestro frenesí de comunicación e información lo que hace que las cosas desaparezcan. La información, es decir, las no-cosas, se coloca delante de las cosas y las hace palidecer. No vivimos en un reino de violencia, sino en un reino de información que se hace pasar por libertad.
En la distopía de Ogawa, el mundo se vacía sin cesar. Al final desaparece. Todo va desapareciendo en una disolución progresiva. Incluso desaparecen partes del cuerpo. Al final, solo voces sin cuerpo flotan sin rumbo en el aire. La isla sin nombre de las cosas y los recuerdos perdidos se parece a nuestro presente en algunos aspectos. Hoy, el mundo se vacía de cosas y se llena de una información tan inquietante como esas voces sin cuerpo. La digitalización desmaterializa y descorporeiza el mundo. También suprime los recuerdos. En lugar de guardar recuerdos, almacenamos inmensas cantidades de datos. Los medios digitales sustituyen así a la policía de la memoria, cuyo trabajo hacen de forma no violenta y sin mucho esfuerzo.
A diferencia de la distopía de Ogawa, nuestra sociedad de la información no es tan monótona. La información falsea los acontecimientos. Se nutre del estímulo de la sorpresa. Pero el estímulo no dura mucho. Rápidamente se crea la necesidad de nuevos estímulos. Nos acostumbramos a percibir la realidad como fuente de estímulos, de sorpresas. Como cazadores de información, nos volvemos ciegos para las cosas silenciosas, discretas, incluidas las habituales, las menudas o las comunes, que no nos estimulan, pero nos anclan en el ser.
miércoles, 26 de enero de 2022
martes, 25 de enero de 2022
lunes, 24 de enero de 2022
Geoestrategia
Entrevista al asesor del Kremlin, Sergei Karaganov: “Europa se romperá, la única cuestión es si reaccionará con el belicismo de siempre”
Anne Liebig y Robert Perischa
Weltwoche: Sr. Karaganov, ¿han olvidado Occidente y Rusia cómo hablar entre sí?
Sergei Karaganov: Nos gusta fingir que sólo hemos perdido nuestra lengua común. Pero el problema es mucho más profundo que eso. No se trata tanto de una pérdida de lenguaje como de una pérdida de confianza: Simplemente, ya no respetamos a las élites occidentales modernas.
Weltwoche: Eso no sucede de la noche a la mañana. ¿Cuándo comenzó esta pérdida de respeto?
Karaganov: Sé cuándo empezó para mí: a finales de 1994, cuando oí hablar por primera vez de la ampliación de la OTAN. Para Rusia, fue un abuso de confianza. Cuando la OTAN atacó el resto de Yugoslavia en 1999, incluso los rusos prooccidentales lo consideraron una demostración de fuerza imperdonable. Recuerdo que la gente decía que después de Belgrado, Moscú sería bombardeada.
Weltwoche: No se llegó a eso. Sin embargo, las relaciones siguieron decayendo. ¿Por qué?
Karaganov: Cuando Estados Unidos se retiró del Tratado ABM [Tratado de Misiles Antibalísticos; ed.] en 2002, se consideró una señal de que los estadounidenses querían recuperar su superioridad estratégica. El intento de integrar a Ucrania y Georgia en la OTAN fue la gota que colmó el vaso para Rusia. Eso y la estupidez de nuestros amigos estadounidenses de creer que China se convertiría en un país liberal. Fue un error estratégico tan grande como la guerra en dos frentes de Hitler o la invasión de Rusia por parte de Napoleón.
Weltwoche: Esa es la opinión de los Estados Unidos. ¿Qué pasos en falso ha dado Europa?
Karaganov: Me gustaría recordar que la mayoría de los rusos de finales de los años ochenta y principios de los noventa -yo incluido, aunque era más cínico que la mayoría de mis compatriotas- estaban a favor de que Rusia se integrara en Europa. No como parte de la UE, sino como socio igualitario. La única condición que teníamos era preservar nuestra soberanía. Pero la Unión Europea nos rechazó. Ese fue su mayor error: en aquella época, la mayoría de la gente todavía estaba dispuesta a ver a Europa como un modelo a seguir. Hoy en día, casi nadie quiere seguir el camino europeo actual.
Weltwoche: ¿Y qué camino europeo quería seguir Rusia?
Karaganov: La de Konrad Adenauer, Charles de Gaulle y Willy Brandt. Hoy en día seguimos tendencias ideológicas diferentes: mientras los rusos intentan ser europeos de la vieja guardia, Occidente avanza por partes hacia una fase post-europea. Esto no quiere decir que ya no nos guste Europa. Culturalmente, siempre estaremos. Pero social y políticamente, somos mayoritariamente asiáticos. Esto se consideraba un defecto en los últimos siglos, pero en realidad es una ventaja competitiva. Podemos distanciarnos del tipo de democracia europea, ineficaz, que siempre fracasa en condiciones de tensión y es en gran medida antimeritocrática.
Weltwoche: ¿Qué significa esto para Rusia y Occidente?
Karaganov: Básicamente, ahora mismo estamos en medio de la tercera Guerra Fría.
Weltwoche: ¿Por qué la tercera?
Karaganov: La primera comenzó en 1917, cuando los bolcheviques llegaron al poder, y la segunda después de 1945. La principal diferencia es que ya no hay dos bloques. Tampoco habrá más, independientemente de la rivalidad entre China y Estados Unidos. La idea de un estancamiento ideológico entre la democracia y el autoritarismo es descabellada, porque el capitalismo y la democracia son una contradicción en los términos. Uno es sobre la desigualdad, el otro sobre la igualdad de derechos. Si se pretende que los dos pueden coexistir para siempre, se termina con una democracia falsa. Y también está el hecho de que la influencia del viejo Oeste se ha reducido drásticamente.
También está avanzando hacia una fase transhumana, que podría darnos pie a una confrontación ideológica en el futuro. Rusia no quiere ser transhumana. Queremos ser normales, humanos. Y eso significa reconocer nuestra historia y poner al ser humano al servicio de la familia, la comunidad, la patria y el mundo, y al servicio de Dios, si se cree en él.
Weltwoche: ¿Así que la Guerra Fría podría convertirse en una guerra caliente?
Karaganov: Sí, la probabilidad es muy alta. Por un lado, el equilibrio de poder en el mundo está cambiando más rápido que nunca. Por otro lado, nos enfrentamos a una nueva generación de armas sofisticadas, drones, por ejemplo, o armas hipersónicas que no pueden ser interceptadas. Ahora que somos los únicos con esas armas, no se considera una amenaza, sino un instrumento de disuasión estratégica. Pero pronto varios estados desarrollarán este tipo de armas. Y existe un fenómeno que yo llamo “parasitismo estratégico”: La gente y las élites tratan la amenaza de guerra con demasiada ligereza. Creen que setenta años de paz -gracias a las armas nucleares, a la pura suerte y a la sabiduría de una generación que ha vivido la guerra- durarán siempre. La buena noticia es que Rusia probablemente ganará esta Guerra Fría, junto con China.
Weltwoche: ¿Cómo será esta victoria?
Karaganov: No como “tropas chinas marchando por los Campos Elíseos”. No, la victoria sería que Occidente se adaptara a su nueva posición en el mundo sin que tuviéramos que rechazar un contraataque desesperado. Europa se romperá, la única cuestión es si reaccionará con el belicismo de siempre.
Weltwoche: La acusación de belicismo también existe en Occidente contra Rusia.
Karaganov: No nos importa. De verdad. Es muy divertido cómo la prensa occidental nos demoniza. Sí, tenemos todo tipo de corrupción. Sí, todavía no somos muy ricos. Pero la imagen que Occidente pinta de nosotros ni siquiera está distorsionada, simplemente es errónea. Somos un país agradable. No somos un grupo de delincuentes amenazantes. Me parece perverso que los países de la OTAN, que cometieron actos de agresión abiertos contra la antigua Yugoslavia, Irak y Libia, acusen a Moscú de agresividad.
Weltwoche: ¿Cómo encajan Ucrania, Georgia y Siria en la imagen de la Rusia amable?
Karaganov: En Siria, hemos demostrado las nuevas capacidades de nuestras fuerzas armadas y hemos combatido a los terroristas lejos de nuestras fronteras. También hemos visto que las revoluciones de colores conducen a regímenes títeres débiles y al sufrimiento de millones de personas. Georgia y Ucrania estuvieron en su día entre las repúblicas soviéticas más ricas. En la actualidad, Ucrania es el segundo país más pobre de Europa en términos de renta per cápita. Georgia se encuentra en una situación similar. Al impedir la ampliación de la OTAN, estamos reforzando la paz internacional, lo que nos convierte, por así decirlo, en los más importantes pacificadores del mundo.
Weltwoche: Antes ha mencionado a China. ¿Cómo será esta asociación?
Karaganov: Las relaciones sino-rusas son una valiosa ventaja geoestratégica. Lo contrario también es cierto. Proporcionamos a China la profundidad estratégica que necesita para enfrentarse a Estados Unidos. China tiene muchas posibilidades de ganar este enfrentamiento. Si lo hace y utiliza esta posición de fuerza para alcanzar una posición de “primero entre iguales” en la Gran Eurasia, entonces veo una fructífera hermandad ruso-china en las próximas décadas.
Weltwoche: ¿Y qué pasa si China acaba siendo la perdedora?
Karaganov: Si China amenaza con quedarse atrás en el enfrentamiento con Estados Unidos, Rusia tendrá que acercarse aún más a China. No podemos permitirnos un Occidente victorioso, porque hemos visto lo que ocurrió la última vez que Occidente se creyó victorioso: una agresión tras otra. Así que, aunque nos enfrentemos a esta prueba de fuerza con China, seguiremos siendo amigos.
Weltwoche: ¿Hay algo que Occidente pueda hacer para mejorar la situación?
Karaganov: Sabes, ya no doy consejos a nuestros amigos occidentales, no tiene sentido. Sé lo que debería hacer Occidente, pero también sé que no lo hará. Simplemente debería darse cuenta de que ya no es el número uno del mundo y resignarse a ser sólo uno de los líderes en el futuro, no el líder del mundo. Cuando la Unión Soviética se derrumbó -por razones propias- la superioridad de Occidente volvió a ser visible, pero los fundamentos de este dominio se están desvaneciendo rápidamente: por un lado, el capitalismo se ha paralizado, por otro, las élites occidentales han degenerado.
De todos modos, la gente casi nunca elige verdaderos líderes; creo que sólo ha sido el caso de Churchill y Roosevelt y de algunos cancilleres alemanes de la posguerra en toda la historia. Así que Occidente está al frente de una crisis global, que es menos mala para Rusia y China porque somos países capitalistas menores, por así decirlo.
Weltwoche: Así que se acabó el juego del dominio para Occidente. ¿Qué significa esto para el futuro del orden mundial?
Karaganov: Si miramos diez o quince años hacia el futuro, el panorama será muy diferente al actual. El centro y el sur de Europa se orientarán hacia la Gran Eurasia, mientras que el noroeste de Europa probablemente formará parte de una Pax Americana.
La cuestión alemana resurgirá en este contexto, como de alguna manera siempre lo hace. Pero esa será la nueva normalidad hasta que creemos un nuevo orden mundial, quizás formando nuevas instituciones, quizás creando nuevas reglas. A nuestros socios occidentales les gusta hablar de un orden mundial basado en reglas, pero eso también es una contradicción: hablan de reglas propuestas por Occidente con las que pocos están de acuerdo y que a menudo violan el derecho internacional de la ONU. Por ello, actualmente estamos luchando por encontrar las plataformas sobre las que construiremos este nuevo orden mundial. Sin embargo, soy optimista: si evitamos una gran guerra, estoy convencido de que el mundo será un lugar mucho más agradable y libre. No necesariamente para el individuo, sino para las naciones.
sábado, 22 de enero de 2022
Carlos Santa María
Cinco verdades ocultas sobre Ucrania-OTAN
¿Cuándo se ha dado que una nación que planea invadir a otra le avisa con cuatro años de anticipación que lo hará? Creerlo es propio de la estupidez o una malévola intención.
Ante la álgida situación conducente a una guerra desde Ucrania provocada por las fuerzas militaristas que dominan el espectro occidental, Rusia ha elaborado un memorando de paz y estabilidad que sostiene la necesidad de poner fin al camino de Ucrania hacia la membresía en la OTAN, limitar el despliegue de tropas y armas cerca de las fronteras de Rusia, prohibir el despliegue de misiles de mediano, corto alcance y de armas nucleares fuera del territorio nacional de cada parte y detener su expansión hacia el este. Ante ello, USA-OTAN respondería muy pronto, aunque todo augura que el conflicto puede prolongarse, perjudicando principalmente a la Europa domesticada y la humanidad misma.
Se destacó que ignorar la solicitud de Moscú podría conducir a una “respuesta militar” similar a la crisis de los misiles cubanos de 1962, ya que ni Estados Unidos ni la OTAN están cambiando su política agresiva hacia Rusia, acompañados de ataques militares contra los independentistas del Donbás en el este de Ucrania desde 2014, lugar del cual puede provenir la escalada estadounidense al denunciarse el posible uso de un atentado químico para crear un motivo de guerra acusando a su contraparte.
Al respecto, es fundamental definir cinco verdades ante la increíble falsedad e histeria planteada en los Medios Masivos de Desinformación (MMdeD).
Primera: el régimen estadounidense y la OTAN se han apoderado de la Unión Europea (UE) ocupándola con bases militares, propiciando una política de agresión a naciones soberanas, impulsando campañas mediáticas de terror contra presuntas ‘agresiones extranjeras’, cambiando la historia (especialmente de la Segunda Guerra Mundial) para hacerse víctimas y vencedores, entre muchas otras acciones propias del manejo autoritario de gobiernos no democráticos en su esencia (1).
Segunda: han atribuido a los intentos separatistas de Rusia la división del país en dos áreas, escondiendo la realidad: desde que las autoproclamadas Repúblicas de Donetsk y Lugansk se independizaron de Ucrania y entablaron una tregua con las autoridades de Kiev, en 2015, no se ha logrado alcanzar la paz tan deseada en la misma línea bélica de Petró Poroshenko, quien prometió terminar el conflicto en cuestión de días si era elegido como presidente en 2014.
El problema para Kiev es que cualquier avance de sus fuerzas sería una violación a los acuerdos de Minsk. Además, las repúblicas de Donetsk y Lugansk están bien preparadas para este desenlace provocándole otra derrota más, aunque la acumulación de fuerzas agresoras en este último año la sobrepasa en el doble mínimo.
Tercera: la historia presente demuestra la incapacidad USA-OTAN para aportar pruebas que demuestren el carácter agrio del vecino. Muestra de lo anterior es su involucramiento directo en la generación de conflictos especialmente al verse derrotados y el anuncio de la presencia de las fuerzas especiales estadounidenses en Yemen por parte del Pentágono sin argumentar ninguna excusa o motivo fiable, democrático.
Cuarta: la idea fundamental, además de engañar a la opinión pública internacional (así como se hace sobre Irán o Venezuela al deformar la realidad que no les conviene), es fabricar artificialmente la imagen de que existen amenazas que se materializarán, lo que implica aumentar su pie de fuerza…aunque nunca comprueben lo que manifiestan, igual que el frasco atómico en Irak.
Quinta: exponer que la OTAN-USA es una entidad defensiva, leal, ambiciosa de la paz y la estabilidad, oculta que solo atacan en gavilla a países con ejércitos débiles, sin entender que su cobardía provoca la fortaleza de los pueblos y los frustra tal como la lección amarga que les propició Vietnam, fracaso que marca la tendencia en el mundo actual.
Desde lo mediático, la táctica que siempre emplea dicha alianza es la de mentir creando expectativas de conflicto por parte de otros cuando en realidad son ellos los que los provocan. Dos ejemplos bastan: la guerra contra las supuestas armas mortíferas en Irak que causaron más de un millón de asesinatos o muertes civiles; los jóvenes estudiantes ‘enojados y pacíficos’ que se tomaron casi toda Siria a través del terrorismo internacional modelo USA. El uso de la doctrina nazi de Gooebels ha sido empleado hasta la saciedad ocupando gran parte de continentes como la referida a América Latina, llena de catástrofes y genocidios políticos por parte de los ‘ejércitos de la libertad’ anglo estadounidense sionista.
El objetivo de esta campaña es debilitar la economía rusa a través de sanciones que parezcan válidas, para lo cual se usa el engaño. Sin embargo, el Gobierno ruso de inmediato adelanta sus opciones que cumplirá y con ello deja las amenazas y bravuconadas propias de los agresores en su punto exacto.
Respecto al sistema Swift, ya se ha dado cuenta Europa que lesionar a Moscú les traería muchos más problemas a ellos mismos en forma de ‘bomba atómica comercial’ (2). En lo que concierne al no retroceso de misiles que puedan atentar contra el pueblo ruso directamente desde Europa, se ha planteado no descartar el emplazamiento de un sistema adelantado en Cuba o Venezuela, a millas de EE.UU. y que provocó el conflicto en los años sesenta, unido a una respuesta técnico-militar. En cuanto a Ucrania, además de considerar un trastorno mental la “invasión” propuesta desde años atrás, el gobierno de Vladimir Putin ha reiterado que no aceptará un conflicto con el Donbás, por lo cual actuará en consecuencia…protegiendo a la ciudadanía en esos territorios.
El año 2021, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, declaró la estrategia de "desocupación" de Crimea (reincorporada a Rusia por referéndum mayoritario del 96%) y la recuperación de la zona ‘rebelde’ (Donbás) a sangre y fuego de ser necesario, ante lo cual la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, declaró que todo esfuerzo de Kiev de reintegrar Crimea a Ucrania es ilegítimo y se percibirá como agresión contra su nación.
La realidad es que la OTAN aspira a ocupar Ucrania. Ojalá no se convierta Europa en el nuevo Medio Oriente y, por el contrario, se cumpla el axioma perfecto: si salen de ese territorio las fuerzas estadounidenses otancistas, seguramente la paz retornará a ese continente.